Entrevista completa a Pedro Bravo

Reportaje: “La tribu desconocida del balompié”

Pedro Bravo es representante de futbolistas y presidente de la Asociación Española de Agentes de Futbolistas.

A nivel general, ¿cuál es la situación actual de los agentes y cómo afecta la crisis al negocio?

Yo creo que en primer lugar hay que precisar la situación jurídica. Digamos que yo denomino a los agentes como un colectivo alegal. Qué significa eso, que no somos ilegales pero tampoco estamos regulados. Estamos en una situación nebulosa y muy difícil de entender, sobre todo para los de fuera. En el sentido de que, a mi como presidente de la asociación de agentes me llaman para ir a los juzgados a dirimir y explicar determinados aspectos de nuestra profesión o de la regulación de nuestra profesión que hace FIFA, cuando por otra parte no tenemos ninguna regulación específica. Tenemos el reconocimiento de la Federación Española de Fútbol, una licencia que expide la RFEF, pero la legislación deportiva que nos ampara es un reglamento de FIFA. Es una nebulosa terrible. Pero también tenemos que reconocer, para no querer ser irrealistas, que es difícil  que en este momento el gobierno con las directrices de la UE vaya a hacer una regulación específica para 500 o 400 agentes.

En cuanto al tema económico, con una crisis mundial y española el fútbol no podía ser menos. Los equipos de fútbol aquí han vivido más preocupados por la prensa y el aficionado que por su balance y por su cuenta de resultados. El miedo al descenso, a no poder competir bien, les ha llevado a meterse en una espiral, una pescadilla que se muerde la cola. Como no quiero bajar, tengo que contratar jugadores, y para contratar jugadores no puedo mirar el balance porque si lo miro sé que me estoy endeudando. Qué pasa, que cuando las Comunidades autónomas, los ayuntamientos y los bancos ayudaban a los equipos de fútbol con facilidad todo ha sido muy bonito. Pero cuando ha quebrado el sistema, los ayuntamientos y comunidades no pueden ayudar y los bancos no pueden seguir asumiendo esos créditos, pues se ha venido la noche encima. Además de otro tema que es absolutamente injusto, en cuanto al tratamiento diferente. NO tiene ningún tipo de sentido que a ti y a mí si no pagamos impuestos tengamos un problema serio, o incluso un problema penal, de cárcel, y haya equipos de fútbol que deban las cantidades ingentes de dinero que deben sin ningún tipo de responsabilidad. Yo creo que ha habido una irresponsabilidad ahí del gobierno en general, por parte de la hacienda pública en particular. Y la concursal, que está pensada para otras cosas, ha servido para hacer un nuevo plan de saneamiento.

¿Los equipos de fútbol son ahora conscientes de la situación o todavía viven en un mundo ideal?

Yo llevo 20 años en esto, y siempre he oído que el problema era de los agentes y los futbolistas, de las constelaciones solares… Menos de quien realmente era el problema. No he visto nunca a ningún agente con una pistola, ni a ningún jugador. ¿Quiénes han sido los que de alguna manera han incrementado el mercado? Han sido los propios clubs. Yo no quiero dar nombres, pero en una misma ciudad con dos equipos de fútbol, yo tenía una reunión a las 11 de la mañana con un equipo para firmar a un jugador, y cuando salía la primera llamada que tuve fue la del club de la acera de enfrente diciéndome, sin preguntarme qué me habían ofrecido, que me daban el doble por un jugador.

Yo creo que se han topado con la realidad, pero si siguen estando los mismos gestores va a ser muy muy difícil que no se vuelva a realizar estas negligencias. Bien es verdad que la negligencia ha sido tanto de los clubes como de la Agencia Tributaria. Que la agencia tributaria, por decir un ejemplo, de La Coruña, no supiera que el Deportivo debe 93 millones de euros, de verdad es que es una irresponsabilidad manifiesta. Y los administradores concursales están diciendo que se vaya Lendoiro, que a lo mejor se tiene que ir. Pero yo no he oído por ningún sitio decir que el delegado de Hacienda de La Coruña se tenía que ir a la calle, y se tenía que haber ido ya. Como es un funcionario, no pasa nada, pero bueno, cómo se puede llegar a una deuda de 93 millones con Hacienda. De 160 millones de deuda en total que tiene el Deportivo de La Coruña, casi 100 millones son con Hacienda. Creo que en el país en el que estamos esto no nos lo podemos permitir, no podemos permitir ese tipo de negligencias, ni en los clubes ni en la administración pública.

Pero durante estos años de falta de control, los representantes habrán salido beneficiados con contratos altos, bonificaciones, pagos… ¿Cómo les afectan las ‘vacas flacas’?

El otro día me decían en Radio Marca que había unas declaraciones mías hace 10 años en las que decía lo mismo que te voy a decir ahora a ti. En cualquier empresa, por más que nosotros estemos trabajando con mi nombre, esto no deja de ser una empresa. Cuando digo que hay una empresa es que hay empleados, y evidentemente yo no puedo hacer una cosa distinta que gastarme como máximo lo que ingreso. Yo hace 10 años ya dije que prefiero que me digan que me van a pagar 20 y me lo paguen, a firmarme 40 sin ninguna intención de pagármelo. Ahora me explico más. Yo tengo en este momento en el balance de la empresa, 9 equipos que están en concursal y que nos deben dinero. Qué adelanto yo con que me deba 100.000 euros el Deportivo de La Coruña, por poner un ejemplo, que me han pillado todos, me ha pillado el Zaragoza, me pilló el primero que fue Las Palmas, el Sporting de Gijón, Tarrasa, Zaragoza, Levante, Rayo, Hércules… Y ahora el Deportivo La Coruña. Y yo no le puedo decir a los empleados que como estos equipos se han metido en concursal, el 50 por ciento de lo que nos debían nos lo han quitado, y el otro 50 por ciento lo vamos a recibir a 7, 8 años o a los que sean. Bien es verdad que por lo menos ahora esperemos que ya lo que se firme por lo menos se pare. ¿Por qué he podido resistir yo? Porque hemos hecho operaciones fuera, en Inglaterra, ¡en Grecia!. Y hemos cobrado, en Grecia, en Turquía, fuera de España. Ahora incluso los jugadores no quieren jugar en España. Salvo las estrellas, tú le preguntas a cualquier jugador de Primera División si prefiere jugar en el Getafe o en el Fulham, y te va a decir que prefiere irse al Fulham. Así como hace 20 años era impensable, no le podías decir a un profesional ni a un juvenil que si se quería ir fuera, en este momento te vienes conmigo a ver a cualquier juvenil o a cualquier profesional y te van a decir que se quieren ir fuera. ¿Por qué? Porque el sistema ha quebrado, aquí no solamente ha quebrado a nivel económico, sino que al gente no se fía de los dirigentes que tenemos. Si a eso le añades que no solo ha quebrado el tema político sino también el judicial, porque irte al juzgado es lo mismo que irte a la porra.

¿Los jugadores son conscientes de que no se pueden pedir los salarios que pedían antes?

Yo creo que se tiene una imagen del jugador un poco distorsionada. Bien es verdad que es como los agentes, a veces nos hemos ganado la fama a pulso, para la justicia y la injusticia. Yo tengo a gala ser agente, y creo que habría que preguntar por la dureza de mi profesión a mi familia y para mi labor a mis jugadores, a ver qué piensan, que es lo que realmente me preocupa. Lo que piense el mal informado no me interesa.

Bien es verdad que la imagen del jugador con tatuajes y etcétera se trasluce al exterior, y dice que estos se acomodan los brazos y las piernas, pero no se acomodan la cabeza. Algunos hay, evidentemente, pero no todos. Yo le decía a mi hijo cuando íbamos al Bernabéu: ¿por qué te fijas en Guti, los tatuajes y demás, y no te fijas en Paco Pavón, o en Raúl? Raúl es el genio de esto, y sin embargo no lleva tatuajes ni nada por el estilo. Bueno, pues esto es lo mismo. Los jugadores, poco a poco, tienen que asimilar la realidad, porque entre ellos hablan y no son ajenos a lo que están pasando. Ya saben que en Segunda División los salarios hasta 300.000 euros es una bestialidad, por encima de eso ni hablemos. Y en Primera División, más de 500.000 – 600, también. Pero repito, depende del jugador. Pero tienen que ser conscientes porque lo están sufriendo. Del décimo para abajo es así. Habrá alguno que pueda ganar 1 millón. Hace unos años 1 millón de euros podía ser una media de lo que se ganaba en Primera, ahora la media ha bajado a medio millón y creo no equivocarme. Por eso los jugadores quieren salir fuera, porque están viendo la realidad de aquí. Es curioso: tú te reúnes con un jugador para intentar llevarle, para intentar ser su agente, y lo primero que te pregunta es no quién conoces aquí, sino si tienes contactos fuera de España. La manera de captación es decirle si puedes sacarle fuera.

Según la página de la FIFA, España tiene unos 500 agentes, ¿esto es normal, o sostenible?

No. Te lo explico gráficamente. En Primera División hay 20 equipos, significa que son 500 jugadores, En Segunda hay 22 equipos, eso significa que son 550 jugadores. En total, entre Primera y Segunda hay 1050 jugadores. Si somos 600 no tocamos ni a dos. Y con dos jugadores no sobrevives, no ppuedes tener una empresa. Cuál es el tema, y ayer concretamente se examinaron 78 personas para obtener el título de agente. En esto han hecho mucho daño empresas que se anunciaban en Marca y en As diciendo que por ser agentes había “ingresos garantizados”, te cobraban 3000 euros, cuando la Federación por 1.000 lo tenías, y te presentaban al examen de agentes.

A mí ha habido amigos de mi padre que han venido los hijos a hablar conmigo. “Hombre, es que le gusta el fútbol, y no sabemos qué hacer con él”, para presentarse a agente. El que haya aprobado ayer de agente, ¿a dónde va a ir? Primera y Segunda están super copadas. En Segunda B, imagínate cómo está. Entonces, qué hacer, te vas a coger un juvenil, te firmas un contrato de dos años. El juvenil, después de que te tiras dos años llevándole para arriba y para abajo, resulta que el juvenil funciona, me llama el Osasuna para verle, me voy a hablar con el padre y con el niño, y el juvenil se acabó. Porque claro, no tienen esa relación con el club para poder sostener esos jugadores. ¿Qué les queda? Trabajar para algún agente que tenga más número de jugadores, más nivel de influencias y de contactos, para poder funcionar. Es que es imposible.

Bien es verdad que algunos están funcionando y trabajando, pero no se sostiene.

¿Además del examen de la RFEF, qué otros requisitos tiene un agente para hacer su labor?

Antes había que presentar un aval en francos suizos, pero la comisaria europea del Trabajo dijo que eso coartaba la libertad del trabajo. Entonces cambiaron eso por una póliza de responsabilidad civil, que es lógico y en todas las profesiones se necesita. Eso bajó un poco el nivel de costo para que la gente pudiera ser agente.

Tienes que aprobar el examen, pagar la licencia de la RFEF, que son unos 800 euros, y luego suscribir una póliza de responsabilidad civil. Y con eso ya eres agente. Pero insisto, si hay 600… Aunque te digo una cosa, que trabajemos ‘full time’ en ello y con una organización más o menos tal, no creo que llegue a 50.

Respecto a los familiares de futbolistas que funcionan como agentes, ¿cómo se les ve desde el colectivo, cómo se trabaja con ellos?

Yo he tenido relación y tengo con hermanos que trabajan con el hermano futbolista. En este momento tengo uno en concreto, que es Xisco, delantero del Córdoba que estuvo en el Newcastle. Y su hermano Toni es el que le lleva sus temas personales. Y lo tenemos muy bien escructurado, en el sentido que Toni tiene su propio trabajo y luego ayuda a su hermano. En cuanto a lo que es la organización.

Pero en ese caso el agente es usted…

No, pero él es agente de jugadores también. Pero en este caso los temas deportivos los llevo yo, y el tema personal lo lleva él. Bien conectados y en buena armonía. El problema es cuando el hermano o el papá no tiene trabajo, y vive del futbolista. Ahí surge problema siempre. Y ya no te digo cuando el futbolista es famoso, o no es nada y de repente se hace famoso. Yo creo, y lo digo sin ánimo de molestar: yo he tenido de los dos tipos, padres que son fabulosos y ayudan al hijo, y efectivamente, yo si tuviera un hijo futbolista, yo querría tener controlado al agente, que me rindiera cuentas acerca de qué hace. Pero una cosa es eso y otra cosa es querer vivir de tu hijo. Ahí se oscurece la realidad.

Incluso personas con buena fe que quieren que el hijo progrese… ¿Se nota a la hora de trabajar con ellos?

Están mal vistos. Los familiares de los jugadores en los equipos están muy mal vistos. Y por qué están mal vistos, pues mira, si yo tengo que hablar con un director deportivo acerca de un jugador, él me puede decir que el futbolista se ha quedado, que no progresa, que no va… Eso cómo se lo dices a un padre, a mí me lo puede decir y puedo estar más o menos de acuerdo con él, le puedo rebatir o no rebatir, ¿pero cómo le dice un director deportivo a un padre que al chaval no le ve? De entrada no se lo va a decir con la misma naturalidad, aún no tratando de dañar, sino simplemente de mostrar la realidad, el padre se lo va a tomar de otra manera. Porque para un padre es su hijo, y no puede ser objetivo. Si yo no soy objetivo con mis jugadores, porque no puedo serlo. Porque aún queriendo ser objetivo no lo soy, porque hay una carga de sentimentalismo, ya no de profesionalidad, sino de sentimentalismo, que me hace no ser tan objetivo como si fuera simplemente una relación profesional. Pues en cuanto a la relación de padre es otra cosa. Yo tengo padres que defienden, ayudan y apoyan a los niños y padres que roban a los niños. O que tienen intención de robar a los niños.

¿Cómo se gestiona cuando un jugador y un agente no están de acuerdo? ¿Qué opinión pesa más?

Yo eso lo tengo bastante resuelto, quizás con los años. Yo me acuerdo de un jugador concreto, se llamaba Espejo y estaba jugando en el Lleida. Su entrenador era Juande Ramos, y le quería todo el mundo en Segunda División. Después de deshojar la margarita quedaron tres equipos: el Hércules de Alicante, el Rayo Vallecano y el Numancia. El jugador me dice que su novia quería ir a la playa, al Hércules. Y yo le dije, yo me iría al Rayo Vallecano. Primero, porque es Madrid, que tiene muchísima más amplitud de miras. Y segundo y más importante, porque el entrenador es Juande Ramos, que es el que tuviste en el Lleida el año pasado. Bueno, pero tuya es la decisión, yo te abro el abanico, te doy mi opinión y la decisión es tuya. Porque yo no quiero quitarte la intención del Hércules y que mañana el Hércules suba a Primera y me digas “te lo dije”. Yo te digo mi opinión y me mojo, ahora tú verás.

Era Sergio Egea, el argentino, que le convenció. ¿Y sabes lo que pasó? Rayo Vallecano y Numancia subieron a Primera División, y el Hércules bajó a Segunda B. Ya con eso lo digo todo.

En mi caso decide el jugador. Yo no he impuesto nunca ninguna decisión a ningún jugador. Puedo incidir más si veo que va a tomar un decisión tremendamente equivocada. Un jugador no debe tomar una decisión porque su novia le dice que Alicante tiene playa. Estamos hablando de tan poco calado profesional… Chico, ya te irás a la playa cuando termines.

Pero bueno, yo lo he resuelto con raciocinio. Y muchas veces el querer imponer algo es justo contraproducente, porque van a rechazar el asunto y van a tomar otras deicsiones. En mi caso concreto lo hago más con sentido común, con cariño, y que cada uno haga lo que quiera hacer.

¿Cómo cobra el agente: pago fijo, comisiones por traspaso?

Se suele hacer como dice la ley que hay que hacerlo. Con independencia de que funcionemos con un reglamento FIFA que dice que es siempre y cuando no contravenga la normativa jurídica del país en cuestión. FIFA reglamente para muchos países, y no es lo mismo el marco jurídico de países europeos que el de africanos.

Nosotros lo que tenemos es un contrato de representación. Que ahí está el problema de la legalidad, porque ese contrato algunos dicen que es un contrato de mandato, otros de otra cosa… La denominación jurídica no está clara,pero sí está claro el texto del contrato. Que dice que reunidos ambas partes, soy agente FIFA, voy a hacer labores de representación de parte de una persona. El reglamento dice, y yo creo que el que hizo ese reglamento o tiene pocas luces o se le fundieron las bombillas, porque dice que si el contrato no estipula nada, tendrá derecho a un 3 por ciento. ¿Tú te crees que alguien en su sano juicio va a hacer un contrato entre dos personas y no va a estipular cuánto va a cobrar? Pero bueno, es así…

Pero, en general, se trata de un porcentaje de los ingresos del jugador…

Un porcentaje de los ingresos del jugador.

¿Y en el caso de los traspasos?

No es que ese es un error que existe. Si yo traspaso a Cristiano Ronaldo, yo traspaso a un jugador mío entre el Real Madrid y el Manchester United, y pagan 50 millones de euros, los 50 millones de euros los paga el Manchester UNited al Real Madrid. El jugador no se lleva nada de eso, y el agente tampoco. Otra cosa distinta es que tenga derecho, tiene derecho el jugador cuando se trata de traspasos en España, al 15 por ciento del valor del traspaso. Si nosotros hacemos una operación entre el Zaragoza y el Real Madrid, y se traspasa un jugador del Zaragoza al Real Madrid en 10 millones de euros, la reglamentación dice que el Real Madrid tendría que pagar 10 millones al Zaragoza, y el 15 por ciento, que serían 150.000 euros, al jugador. Además de lo que paga al club. Pero el 15 por ciento, que está mal hecho a mi juicio, porque quien debería pagar al jugador sería el club que recibe el dinero, que es el Zaragoza. Si usted recibe 10 millones de euros del Madrid, páguele al jugador el 15 por ciento. Pues no, el que lo tiene que pagar es el Real Madrid.

Qué es lo que hace el Madrid habitualmente. Mire usted, señor jugador, como usted viene del Zaragoza, donde ganaba X, y aquí va a ganar X más nosecuanto, el 15 por ciento tiene que renunciar a él, porque ya va en el salario. Eso es lo normal. Vamos a pensar que el jugador recibiera esos 150.000 euros y se los pagar el Real Madrid. SI en el contrato entre jugador y agente se estipulara, tendría que cobrar también una parte de esos 150.000 euros. Yo te digo, en mis contratos no figura eso.

Digamos que de los traspasos entonces el agente no suele cobrar nada. ¿Y cuál es el incentivo que tiene un agente para traspasar a un futbolista a un club o al otro? ¿Se trata solo del desarrollo deportivo?

Te voy a explicar por qué. Cuando están hablando que los agentes tenemos intereses en llevar jugadores a un equipo o a otro… Yo no he tenido en mi vida intereses por llevar a un equipo a ningún sitio. Porque a mí siempre me ha pagado el jugador, o si me ha pagado el club, me ha pagado el club detrayéndolo de lo del jugador. Yo no tengo ningún interés en que mi jugador vaya a un sitio o a otro, yo tengo interés en que mi jugador deportivamente prospere. Porque eso qué va a significar, normalmente el que mi jugador deportivamente prospere va a significar que va a ganar más dinero también. Y por lo tanto, si él gana más dinero, yo voy a ganar más dinero, porque yo gano un porcentaje de lo que él gana. Si el jugador viene al Madrid, lógicamente va a ganar más dinero que si va al Zaragoza, con perdón. Ahora, que si yo tengo más interés que vaya al Madrid al Barcelona. No, ninguno, en absoluto. Qué pasa, si yo tengo un jugador super habilidoso técnicamente, a lo mejor voy a decir que se venga mejor al Madrid que al Barcelona, porque el Barcelona tiene más de esos que el Madrid.

Siempre utilizando un criterio deportivo, porque imagínate, yo estoy cobrando habitualmente el 10 por ciento del neto, no del bruto. Yo qué hago por un jugador, yo negocio por ejemplo con el Zaragoza, y te digo, el Zaragoza ya no suelta más. Tú me dices, vale, vamos a dejarlo porque a mí me parece bien. Entonces te digo, vale, le voy a dar el visto bueno, pero les voy a decir que si se hacen cargo de mi comisión. Con tú conocimiento y consentimiento, yo hablo con el Zaragoza y le digo: ¿Y mi comisión, qué? Me dice, no, nosotros no pagamos comisión. Entonces te digo que no te pagan la comisión. O sí, se hacen cargo, entonces tú pagan cero. O me pagan el 5 por ciento del neto, entonces tú me pagas el otro cinco. Con ese procedimiento, a mí me da igual que firmes en el Zaragoza o en el Levante. Qué pasa, que si eres central, y en el Zaragoza hay dos centrales espectaculares, te voy a decir, si quieres, el Zaragoza nos paga un poco más, pero ahí lo vamos a tener más difícil que en el Levante, tú verás.

Hay que ser muy mezquino, muy mala gente para que te prime el interés económico sobre el deportivo. Y además, un perfecto inútil en esta profesión, porque lo que hay que perseguir el interés deportivo, que tu jugador suba lo más alto posible aunque tú no ganes lo suficiente. Pero es que, además, qué diferencias puede haber, 200.000, 300.000 euros brutos, que son 20.000 euros para mí de comisión, sobre el que voy a pagar el 40% de impuestos. Estoy hablando que por 18.000 euros estoy llevándote a un sitio en el que yo creo que es peor, por ganar 18.000 euros yo. Es como tirar una piedra y buscarla con la cabeza, porque lo que necesito es que subas cuanto más mejor. ¿Que puede haber de ésos? Sí

Estoy es lo que yo hago y lo que hacen la mayoría de los agentes que yo conozco. ¿Qué puede haber de lo otro? Claro.  Y médicos o jueces que los echan de la carrera judicial, y políticos que para qué vamos a hablar… Pero las cosas que podemos hacer los agentes o las personas vinculadas al fútbol tienen una gran repercusión, y solamente se habla de lo malo. Nadie habla de que yo estoy pagando el colegio a un chaval juvenil en Zamora, porque los padres no tienen dinero, o que les compro las botas a los jugadores de las inferiores, o ayudo a otro chaval, o el padre de un jugador mío tenía problemas y vino aquí a pintarme la casa, y me hizo un desastre. Nadie habla de que llevo 25 años colaborando con una ONG.

Pero hay casos, por ejemplo el del Deportivo de La Coruña, que tienen una gran cantidad de jugadores representados por Jorge Mendes, o equipos en los que se dice que hay enfrentamientos de jugadores en función de qué agentes los representan…

A Jorge Mendes le conozco hace muchos años. Él gestionó el fichaje de Cristiano Ronaldo por el Manchester United cuando yo estaba allí ya con Ricardo, le conozco hace muchísimos años. Su eclosión en el mundo del fútbol fue porque Veiga, el agente de Figo, se tuvo que retirar por el tema del decreto 1006/5 cuando Figo vino al Madrid, porque hubo ahí cosas raras y demás. Y se tiene que retirar del fútbol, cuando ya apareció Jorge que se ha hecho un poco el dueño del fútbol en Portugal. ¿Qué ha pasado con el Deportivo? Lo que ha pasado en el Deportivo es que estaba en una situación insostenible económicamente y Lendoiro le ha pedido una ayuda a Jorge porque es su padrino, dicen que le llama “padriño” y es verdad, lo primero que hizo Jorge como representante fue en el Deportivo. Y me consta que tiene un cariño personal, y le ha querido echar una mano llevándole jugadores cedidos que el Deportivo de La Coruña no habría podido contratar.

Otra cosa es si me preguntas si Coentrao vale 30 millones de euros, o si Di María vale 30 millones de euros, o si Roberto vale nosequé. Es verdad que ahí hasta a los propios agentes nos extraña. Hasta a los propios agentes nos extraña, a Coentrao le traje yo al Zaragoza cedido, en la operación de venta de Pablito Aimar al Benfica. Hay determinadas operaciones que a los propios agentes nos extraña, pero es como en todas las profesiones, hay cosas que no cuadran. Como si en política resulta que el tesorero del Partido Popular no le conocía nadie. Eso pasa, en el mundo del fútbol también va a pasar. Ahora, en 20 años, y creo que he tratado con todos los clubs, solamente ha habido uno, en un sitio y una persona, que me ha pedido, entre comillas, que “colaborara” un poco con él. Una en veinte años.

Hay gente que está más dada a todo ese tema en un sitio que en otro. Hay quien dice que para ir a este sitio vas con esta gente mejor que con esta otra. Pues claro, pero si eso no es malo, porque si tú tienes más confianza profesionalmente con un compañero que con otro, son compañeros iguales, sí, pero me unen más lazos de afecto con uno que con otro. Yo no voy por la vida diciendo “mi amigo Monchi” o “mi amigo Toni Muñoz” o “mi amigo Caminero” o “mi amigo Pardeza”, no. Pero en el mundo del fútbol, para presumir, hay gente que les encanta… Yo no voy. Que conozco a Toni, a Florentino, al otro… Pero qué pasa, que en algunos sitios dado mi comportamiento y el comportamiento de mis jugadores tengo más entrada o no, obviamente. En Osasuna he tenido jugadores, yo traspasé a Carlos Cuéllar del Osasuna al Rangers, que le quedaba un año, y se llevaron 3 millones y medio. Vieron que Pedro Bravo no espero un año para sacar dinero… No, que soy una persona honesta. Eso con Cuéllar, y sin embargo con Valdo querían renovarle y vimos que el chaval pensaba que se le había acabado el ciclo, no estaba a gusto, y nos vamos de aquí. Qué pasa, que cuando no renové a Valdo era malo y cuando hago lo de Cuéllar soy bueno? Esto no deja de ser una relación profesional-personal. Y claro, si ellos entienden que me he portado bien, están más preparados a escucharme y a confiar en mí que otras personas. Por ejemplo, Ricardo vino del Manchester y también lo llevé a Pamplona, ¿y por qué lo llevé a Pamplona, si Ricardo tenía ofertas del Racing del Santander? Porque como en el Osasuna confían en mí, yo confío en el Osasuna. Y yo sé que Ricardo iba a estar bien. Fíjate si sabía que iba a estar bien que se ha quedado a vivir allí. Sí que es verdad. Ahora, si es por eso. Pero si es porque hay dinero bajo cuerda y cosas así, mira, a mí me encantaría conocer un caso de esos para denunciarlo, como los agentes que dicen que intervienen en compra de partidos. Si hubiera un caso de esos, yo como presidente de los agentes lo denunciaría.

¿Les preocupa que, con casos como el de Mendes, el público piense que hay muchos asuntos ocultos en el mundo de los agentes?

Sí, evidentemente que sí. Pero es que también a Jorge Mendes lo que hacen es llamarle, y le dicen: yo quiero a Mourinho, a Cristiano, Coentrao, Di María, el otro… No creo que Jorge Mendes esté haciendo algo que sea malo, entiendo que no está haciendo algo que sea malo. Lo que no entiendo es que se pueda llegar a pagar el dinero que se paga por determinados jugadores. Pero si a mí me dicen ahora, me llama el Chelsea y dice que quiere a Carlitos Cuéllar y que va a pagar 25 millones por él. Oye, a mí lo que vaya a pagar me da igual, a mí lo que me interesa es que es un equipo interesante para Carlos Cuéllar. Me parece una locura pagar 40 millones por Javi Martínez, y me lo va a seguir pareciendo. Igual que me parece una locura que se paguen 15 millones por Cazorla y 30 por Modric. Que Modric valga el doble que Cazorla, no lo entiendo. A mí lo que me preocupa es la imagen, eso sí me preocupa. Y me preocupa porque cuando mis hijos eran pequeños yo les seguía diciendo que era asesor empresarial, que es lo que he sido durante muchos años… Porque me preocupa la imagen, me preocupa que se diga que somos unos chorizos, y tal… Y no convives bien con ello, y no puedes ir todo el día diciendo que no. Bien es verdad que mis círculos profesionales y mis amigos saben quién soy, y me da igual. Y lo llevo con mucho orgullo.

El asunto de los fondos de inversión que tienen jugadores en propiedad parece que está llegando a Europa ¿cuánto tiempo lleva? ¿Les preocupa?

Precisamente el viernes pasado ha habido un monográfico sobre el tema éste de los derechos económicos y los fondos de inversión. Yo creo que los que nos han traído la mala imagen, intentando no generalizar pero es que lo tengo que hacer, han sido los agentes suramericanos. Porque han sido los que inventaron todo eso: los derechos económicos, que los jugadores no queden libres. Tú cuando estás hablando de agentes argentinos, brasileños, chilenos, uruguayos… Estos chicos todavía no se han enterado de que ya no hay esclavitud. Éstos eran los que compraban los derechos económicos.

En Sudamérica los derechos económicos eran los siguiente: tú eres un club que necesitas dinero, y como en Suramérica los bancos a los equipos de fútbol no les daban una peseta ni avalada con 50 millones de euros, qué hacían los equipos de fútbol, recurrían a los agentes que allí se llamaban empresarios, y llegaban y decían, cuidado, yo soy agente de jugadores y sé que mi jugador no ha cobrado en Boca. Iban al presidente de Boca y le preguntaban, y éste le decía que no habían cobrado porque no tenían dinero. Entonces, el representante le dejaba dinero, y con ese dinero que le dejaban, con qué avalaba el club? Con derechos económicos de uno, dos o tres jugadores. Yo te dejo dinero, no soy un banco, y tú lo que haces es que me avalas con los derechos económicos de estos jugadores.

Los agentes daban dinero a los clubes, y los clubes avalaban ese préstamo con los derechos económicos. Y les decían: con el dinero que te estoy dando quiero el 20 por ciento de este jugador, el 30 por ciento de este otro y el 18 de ése. Que en muchos casos los tenían vendidos ya, pero bueno.

Esa falta de dinero ha venido a Europa, y a España que es donde estamos peor, por eso se han instalado en España: Doyen Group, el fondo de inversión de Jorge Mendes. ¿Por qué se instalan aquí? Porque lo ha dicho Miguel Ángel Gil Marín, lo ha dicho el Zaragoza: ellos van a por Falcao y dicen, yo me traigo a Falcao y te lo dejo ahí jugando. Y cuando se venda Falcao, tú te llevas lo que te corresponde, y yo me llevo lo que me corresponde.

Si tú preguntas a los clubs, sabes lo que te van a decir: que los fondos de inversión son maravillosos, porque les dejan dinero, son fuentes de financiación. Si tú preguntas a AFE te van a decir que eso va a quemar el fútbol. Y si tú preguntas a UEFA o FIFA te dicen que eso lo van a prohibir. Y si me preguntas a mí, te diré que están desvirtuando el fútbol.

¿Cuál es el proceso que siguen estos fondos de inversión?

Te lo explico: yo compro a Miguel Ángel. El Zaragoza le quiere, pero no tiene dinero para comprarle. Yo hablo con el Zaragoza y le digo, no te preocupes, Miguel Ángel juega en el Sabadell, yo pago al Sabadell el millón de euros que pide por él y te lo llevo a jugar a ti. Y Miguel Ángel va a jugar al Zaragoza. Y lo haces bien. Y yo que soy el fondo de inversión digo, el que le paga el sueldo a Miguel Ángel es el Zaragoza, y yo al Zaragoza le voy a dar un 10 por ciento de la venta de Miguel Ángel, o a lo mejor nada, pero lo lógico es que les dé algo.

Miguel Ángel hace una buena temporada en el Zaragoza, y viene el Fulham y quiere a Miguel Ángel, le decimos que por 6 millones de euros. Como yo al Zaragoza le he dicho que le voy a dar el 10 por ciento, el Fulham le da al Zaragoza 6 millones de euros, porque los derechos federativos son del Zaragoza. Pero luego el Zaragoza me tiene que dar a mí 5,4 millones. Él se queda con sus 600.000, y a mí me da 5.400.000. La plusvalía del jugador, el que arriesga es el fondo. Y de qué le sirve al club, es que tiene a Miguel Ángel que no lo podría tener, y a un coste que solo es su salario. Y qué dice el club, a mí me da igual, el jugador me da un rendimiento y punto. Que se vende, fenomenal, que no se vende, da igual. Pero el club tiene control cero sobre la venta de ese jugador. El fondo de inversión no deja de ser una fuente de financiación, es para lo que les sirve a los clubes. Qué es lo lamentable del tema, que el beneficio del mundo del fútbol no se queda en el mundo del fútbol. Lo malo de estos canales alternativos de financiación es que el beneficio del fútbol no se queda en el fútbol.

Entrevista realizada el viernes 5 de abril en Pozuelo de Alarcón (Madrid).

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