Estrenos 21 de junio

La película de la semana: El hombre de acero

No sé muy bien cómo denominar la sensación que tengo con esta versión de Superman. Me pasa lo mismo que en los últimos enfrentamientos entre el Madrid y el Barça. Son acontecimientos esperadísimos por todo el mundo, comentados por todas partes y con los que te llevan dando la plasta mucho más tiempo del que parece admisible. Al principio, como es lógico, apetece verlos. Incluso a veces apetece mucho. Durante un tiempo se mantiene un equilibrio aceptable entre crear expectativas y no saturarte.

Sin embargo, cuando se acerca la fecha, la ofensiva mediática y publicitaria final es tan abusiva, tan repetitiva y tan poco original que incluso acabas cogiéndole incluso un poco de asquete al acontecimiento que tanto te apetecía en un principio. Al final, cuando llega el día, lo vas a ver porque tú mismo te has creado la sensación de que es irrenunciable, pero el deseo original ha sido sustituido por la inercia, por acercarse como un zombie a una sala de cine en la que habrá otros muchos zombies haciendo una fila larguísima para ver como un extraterrestre salva a la tierra de su trágico destino gracias a sus superpoderes. Vamos, lo mismo que Messi pero sin líos con Hacienda.

Predicciones infundadas

Con Christopher Nolan implicado -director de las últimas de Batman para los no iniciados- hay una palabra que amenaza susurrante el tráiler y que seguro tendrá su importancia en la película: TRASCENDENCIA (dicho a gritos en lo alto de una montaña). Que se pasen tres pueblos, viendo el avance, es una opción bastante plausible. Esa música y esas “mi padre me dijo”, “el mundo no está preparado para mí” “el destino de un hombre” son frases grandilocuentes que pueden hacer esperar lo peor. Sin embargo, está el talento visual de Zach Snider, y la capacidad de Nolan para hacer que la frase más petarda del mundo te haga llorar son elementos que conviene no olvidar.

Al final, estamos hablando de Superman, no de neorrealismo italiano, así que si las cosas son un tanto exageradas no nos vamos a poner exquisitos. Además, los secundarios dan confianza, especialmente Michael Shannon, uno de los mejores actores del universo que muchos descubriréis en esta peli pero que lleva unos cuantos años dando lecciones de actuación en todos sus papeles. En resumen, desde que llevo haciendo esta sección nunca había estado tan poco seguro de si lo que voy a ver me va a gustar o me parecerá vomitivo. En unos días salimos de dudas.

El momento clave

La música más épica entre las músicas más épicas de la épica. Te la pones en los auriculares para ir a comprar el pan, y elegir entre chapata y baguette se convierte en toda una aventura.

¿Por qué ir a verla?

Por la marginación social que puede significar no hacerlo.

Monstruos University

Monstruos S.A. es una de las mejores películas que Pixar ha estrenado hasta la fecha, con lo que el listón de su secuela está muy alto. Con Cars, por ejemplo, nos daba un poco igual, porque tampoco le gustó tanto a nadie, pero Monstruos son palabras mayores. Por eso, cuando me enteré de que la segunda parte iba a ser en realidad una precuela, y que se iba a situar en la época universitaria de los protagonistas me tranquilicé muchísimo. Primero porque me parecía muy difícil hacer funcionar una segunda parte después del final de la primera (con monstruos que no asustan) y segundo porque el subgénero “pelis de universidad” le va como anillo al dedo a esta saga y sus protagonistas. Las posibilidades visuales y temáticas que ofrece son enormes, así que no se extrañen si se encuentran conmigo en la sala y al final estoy aplaudiendo más que cualquier chaval. Me tienen ganado de antemano.

El momento clave

Cada monstruo es una obra de arte.

¿Por qué ir a verla?

Porque es Pixar y (casi) nunca falla.

Hannah Arendt

Hannah Arendt fue, por decirlo de manera fácil, una de las pensadoras más importantes del siglo pasado. Su visión del nazismo y el totalitarismo en general, junto con sus estudios sobre el holocausto y la responsabilidad del pueblo alemán en él, fueron décadas por delante de casi cualquier otro que escribiera sobre lo mismo en la época, lo que como suele pasar provocó que mucha gente se cabreara con ella. Ahora sus textos son lectura obligada para cualquier acercamiento al tema y los debates que plantea siguen más que vigentes. En resumen, una señora extremadamente interesante. Ahora bien, tengo serias dudas de que una película sobre ella pueda funcionar mínimamente.

El momento clave

No entiendo el principio del tráiler.

¿Por qué ir a verla?

Para hacerte el independiente en una semana como esta.

Mi encuentro con Marilou

Dos personalidades completamente antagónicas se juntan y se ayudan mutuamente en un momento difícil, aprendiendo muchas cosas de lo que tiene que aportar el otro y, finalmente, separándose cuando están preparados. Así a bote pronto, además de la que nos ocupa, se me ocurren las recientes Intocable o Le Havre respondiendo a este esquema, además de la mitad de la filmografía de Wim Wenders. Se puede decir que es una de las especialidades del cine europeo, y como se nos da bastante bien, no vamos a desconfiar de esta revisión con artista viejales y adolescente descarriada.

El momento clave

El bigote del camarero se merece esa y todas las malas respuestas que le den.

¿Por qué ir a verla?

Sabes lo que vas a ver, que seguramente no esté mal y no vas a tener problemas de espacio en la sala.

Después de mayo

Sólo hay una cosa que puede salvar a esta película de fracasar estrepitosamente: ser muy buena. Sólo si es muy buena el boca a boca la puede salvar de la intrascendencia a la que está condenada de antemano. Porque yo, joven indignado e inconformista soy claramente parte del público objetivo de Después de Mayo, y el tráiler me da exactamente igual. Si fuera en mayo, quizá, pero no, es después. O sea que vamos a ver a adolescentes de otra época hablando de la revolución y diciendo muchas frases pretendidamente profundas y con cierta libertad sexual mostrada a través de algún desnudo artísticamente elegante, y todo en un momento de la historia que no es especialmente relevante. No compro.

El momento clave

Dibujar símbolos anarquistas en el pupitre. Tiempos…

¿Por qué ir a verla?

Por hacer la prueba. Si está bien, dímelo.

Completan los estrenos La lapidación de Saint Étienne, y Lawrence Anyways.

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