Las Guerras Trol

El acoso en internet no es un hecho aislado: el 90 por ciento de los adolescentes que utilizan redes sociales en Estados Unidos afirma haber visto cómo otros adolescentes sufrían “cyberbullying”. Se trata de un problema muy serio que este mes ha vivido otro episodio, en el que se ha visto envuelto el sitio Ask.fm, donde el usuario dispone de un perfil en el que cualquiera puede publicar preguntas. El portal ha cambiado su funcionamiento después de que una adolescente británica se suicidara tras ser víctima de los insultos de un usuario anónimo.

La herramienta, Ask.fm, no es mala per se. De hecho, el debate se ha centrado no en la idoneidad del sitio sino en la opción de que las preguntas que se dirigen a los usuarios puedan ser anónimas, caldo de cultivo para los troles. No es lo mismo cargar contra un adolescente que criticar una entrada en un blog, donde toda la interacción comienza cuando un autor escribe un post. El trol que vacía sus afilados comentarios en un blog interactúa con el dueño del sitio, quien no tiene por qué establecer una conversación con el que ha publicado el comentario. Ask.fm, sin embargo, estaría más basado en la interpelación pública, algo para lo que no todo el mundo está preparado, ni siquiera muchos adultos.

Página inicial de Ask.fm

Página inicial de Ask.fm

Pero, ¿qué necesidad hay de preguntarle a una chica de 14 años? El problema está en que esa persona quiere ser preguntada, está dispuesta a exponerse, tal y como también hacemos todos en Facebook o Twitter. Pero el tiempo y el lugar son diferentes. No hay momento más peliagudo para recabar la opinión que los demás tienen de ti que la adolescencia: necesitas encajar y socializarte de todas las maneras posibles, pero tu personalidad como adulto está en construcción, es una época en la que la indecisión y la sensibilidad están tan a flor de piel que un mal trol te puede amargar la existencia.

La difícil separación entre lo público y lo privado en Internet

En las situaciones límite es cuando se ve qué es lo que falla. En el caso de Ask.fm, como en casi todos los relacionados con problemas derivados de la era 2.0, lo que no funciona tiene que ver con el anonimato y la separación entre lo público y lo privado.

El anonimato tiene muchas ventajas pero, por mucho que uno de los hobbies preferidos por el ciudadano medio sea leer los comentarios de las noticias del Marca o las guerras “fandroid” en algunos blogs –recomiendo este artículo sobre el tema-, un periodista sensato no daría un duro por un “whistleblower” anónimo, salido de la nada. El anonimato es útil, pero no siempre deseable, por eso puede ser limitado por los administradores de las páginas web.

La otra arista del problema, la separación entre lo público y lo privado, es más complicada. Conforme una generación sigue a la anterior, la barrera entre lo exhibido y lo reservado en internet se hace más estrecha. No obstante, el cambio no tiene que ser necesariamente malo si los protagonistas saben llevarlo a cabo.

Los adolescentes de hoy están preparados para convivir con la tecnología y con la hiperconexión de la aldea -jaula- global. Sólo hay que acompañarlos desde pequeños por ese camino, que discurre paralelo al real, y educarles en los riesgos que tiene. La clave está en formar a ciudadanos responsables, fuera y dentro de la red. Y en declararle la guerra a los troles.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s