Indígnese, que está de moda

Como casi todos sabréis, Cristina Cifuentes, la delegada del gobierno en Madrid, sufrió el pasado martes un grave accidente de moto por el que fue hospitalizada en la Paz y se mantiene en estado grave.  Desde aquí deseamos que se mejore.

Cifuentes es sin duda uno de los políticos que más odio despierta entre los ciudadanos, por dos razones: su actitud poco comedida a la hora de hacer declaraciones y por ser la cara visible detrás de las actuaciones y dispositivos policiales en las numerosas manifestaciones que en los últimos años se celebran en la capital. No vamos a hacer aquí un “greatest hits” de la delegada, pero cosas como llamar proetarras a los miembros de la PAH, la defensa de la actuación policial en la manifestación del 25S o las disparatadas cifras de asistentes a las manifestaciones han hecho de ella uno de los villanos favoritos de la gente.

Ese microcosmos llamado Twitter

Por todo esto, la noticia de su accidente despertó todo tipo de reacciones en las redes sociales. Desde las lógicas muestras de ánimo y deseos de recuperación hasta insultos, chistes e incluso la alteración de su página en Wikipedia, en la que durante unos minutos apareció como fallecida. Entre las más polémicas, no tanto por su contenido como por su autor, se encuentra el tweet del diputado de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, que deseó la recuperación de la delegada pero también aprovechó para criticar su posición sobre la gestión de la sanidad pública. Podéis leerlo junto con otros muchos tweets de ese día en la recopilación que hizo el diario El Mundo y que pongo a continuación.

Recopilación de tweets realizada por el diario El Mundo.

Recopilación de tweets realizada por el diario El Mundo.

Esta recopilación recoge algunos de los comentarios menos agradables con la delegada, pero fueron también muy numerosas las muestras de ánimo.  Un poco de todo, y en general muy polarizado, como suele ser ese microcosmos llamado Twitter. Porque esos comentarios sin filtro no son algo nuevo de las redes sociales, todos tenemos un amigo que ante las noticias desagradables siempre sale con un comentario salvaje. La diferencia es que en Twitter podemos encontrar a todos esos amigos bestias juntos y, sobre todo, que a diferencia de lo que pasa en la barra del bar, aquí se les hace caso.

Además del ejemplo de El Mundo que hemos visto más arriba, son numerosos los medios de comunicación, sobre todo los más orientados a la derecha ideológica, los que se han hecho eco del ruido en la red social a raíz del accidente. Podríamos decir que, en líneas generales, callaron los que la semana pasada protestaban por el incidente de Pinto del que hablé en el último artículo y protestaron los que hace una semana guardaron silencio. Así de previsibles son nuestros medios.

La parte por el todo

Consideraríamos dentro de la norma que estos medios y los políticos se hubieran ensañado con Gaspar Llamazares o con el secretario de igualdad de Marbella, Carlos Suffo, que dedicó un comentario parecido. Eso entra en el  cansino juego de declaración va y declaración viene al que nos tienen acostumbrados nuestros políticos. Pero lo extraño del caso, aunque no sea la primera vez que lo veamos, es que el grito en el cielo se ponga por los comentarios de las personas sin cargo alguno, que se proteste porque la gente, así en general, haga comentarios tan burros.

Si la intención de estos artículos fuera sólo quejarse amargamente por la falta de sensibilidad de algunos internautas, podríamos incluso ponernos de su lado, aunque la intención de que nadie haga comentarios hirientes en una red social es tan idealista como boba. Pero el problema está, como en el caso de Pinto, en crear en el lector una determinada opinión a partir de utilizar la parte por el todo, una estrategia argumentativa más vieja que la tos. Me explico:

En el caso de Cifuentes lo que se pretende es desautorizar a los que habitualmente critican a la delegada. Para ello se toman algunos de los ejemplos más macabros de las reacciones ante su accidente, y, sin decirlo, insinuamos que éstos mismos son y representan a los que normalmente reprochan sus actuaciones en la delegación. Así, los argumentos de ese sector crítico pierden validez a partir de ahora porque son unos animales de bellota. Lo mismo pasaba con la pancarta nazi de Pinto, que sumado a otros ejemplos aislados que han ido saliendo a lo largo de la semana, pretenden hacer creer que lo habitual entre las nuevas generaciones del Partido Popular es coquetear con el fascismo. En este caso, además, la parte por el todo se utiliza doblemente, porque a partir de esas insinuaciones sobre los jóvenes del PP (la parte), se intenta también relacionar a la extrema derecha con el conjunto del Partido Popular (el todo).

Lo peor del caso es que, uno de los argumentos que se usan para criticar los comentarios vertidos sobre Cristina Cifuentes es el manido “no hacer política de la tragedia”, cuando es precisamente eso lo que están haciendo los que lo censuran. Otro ejemplo más de que el indignómetro de este país está al rojo vivo, sin importar a qué lado miremos. Yo me andaría con cuidado la próxima vez que pienses en hacer un comentario un poco fuera de tono, quién sabe si puedes llegar a ser el protagonista de la polémica del día.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s