Cambiar las pilas

Todos conocemos algún nostálgico de la era de los teléfonos con botones. “Eso sí que eran móviles”, aseguran; “lo ponías a cargar el domingo y la batería te aguantaba hasta el jueves”, apostillan. Suelen omitir que ahora se puede ver una película o comprar una entrada para el concierto de año nuevo desde un smartphone con 3G. Pero en lo de la batería sí tienen razón.

Como bien saben los españoles, a cuenta del terrible déficit de tarifa energético que tienen pendiente, la energía es el reto del futuro. No sólo por el agotamiento de los recursos naturales o por la contaminación, sino porque cada vez hay más aparatos que requieren electricidad. Las soluciones van por dos vías, al igual que sucede con la tecnología de los móviles: o se ahorra energía o se mejora el almacenamiento.

Los teléfonos inteligentes cada vez racionalizan más el uso que hacen de la batería; en la electrónica de consumo y en la economía en general, la eficiencia y el ahorro energético contribuyen al descenso del consumo de electricidad y, por lo tanto, de la contaminación y el agotamiento de los recursos naturales. En este sentido, cada nueva versión del sistema operativo de un teléfono inteligente incorpora una gestión optimizada de los procesos. Cuando nuestro móvil está actualizado, las aplicaciones necesitan menos memoria para ejecutarse, con el ahorro de batería que supone.

Almacenamiento de energía, la cara lenta del desarrollo

Modelo S de Tesla (Foto: Jeff Cooper http://www.flickr.com/photos/jecoopr/)

Modelo S de Tesla (Foto: Jeff Cooper)

En la otra cara de la moneda está la mejora del almacenamiento, donde todavía hay camino que recorrer. En los móviles se aprecia mejor el avance de las baterías, que ahora son más compactas y ligeras, además de contar con una vida útil más larga y con una capacidad superior. Pero, en general, las mejoras en el almacenamiento de energía van mucho más despacio que las de la producción de electricidad.

Un mejor almacenamiento implica una energía más asequible, lo que es útil tanto para Occidente como para los países en vías de desarrollo. De hecho, una tecnología que consiguiera conservar la electricidad de manera barata y práctica podría reducir desigualdades. Por eso las innovaciones en este campo son tan importantes.

A juzgar por la lentitud con la que se está desarrollando el coche eléctrico, el proceso se puede demorar. Eso sí, ya hay algunos vehículos como el Model S de Tesla Motors, que ofrece una autonomía de 265 millas a un precio astronómico. Por el momento, habrá que tener un ojo puesto en el proyecto de ciencias de esta joven antes de cambiar las pilas.

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Foto de portada: Low Battery (Martin Abegglen)

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2 Respuestas a “Cambiar las pilas

  1. Por mucho que emborronen la imagen… todos sabemos que el telefono de la portada es un Nokia Lumia 800 jajajaja

  2. Tienes razón, pero mira que lo hemos intentado, jejejeje… La imagen es Creative Commons, pero igual deberíamos haberle pedido unos euretes a Nokia… ¡Gracias por leer y comentar!

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