Vinnie, el sucio

Sergio Menéndez | Falso9

Que no te engañen sus ojos verdes. Puede que se trate del único detalle que inspire cierta ternura dentro de la anatomía de Vinnie Jones. El resto: su metro y casi noventa centímetros de estatura, físico imponente, corte de pelo militar y unas facciones tan duras como una lápida dan la medida de un futbolista considerado entre los más violentos de cuantos ha pisado nunca un terreno de juego, alumno aventajado de la escuela por la que también han pasado otros matones de colegio como su paisano Stuart Pierce, más conocido por Psycho, los transalpinos Claudio Gentile y Marco Materazzi, o símbolos de la furia española entre los que destacan Andoni Goikoetxea  y el gran azote del sevillista Biri Biri, Gregorio Benito. Un hombre, Vinnie Jones, que contra todo pronóstico, llegado el momento de la retirada definitiva, decidió explotar su fama de tipo duro  desde un punto de vista artístico, proyectando literalmente su imagen a través del celuloide.

Vinne Jones y Paul Gasgoine (Foto: El Enganche http://www.elenganche.es/2009/03/la-elegancia-de-wimbledon.html)

Vinne Jones y Paul Gasgoine (Foto: El Enganche)

Hijo de una familia de extracción humilde, Vinnie Jones nació a mediados de la década de los 60 en Watford, localidad perteneciente a Hertfordshire, un condado del sureste de Inglaterra cuyo lema esTrust and fear not” (“Confía y no temas”). Y parece que el pequeño Vincent, que así se llama en realidad el angelito, se tomó la frase al pie de la letra cuando con sólo 16 años decidió marcharse de casa para hacer realidad su sueño de convertirse en futbolista.

Tras un par de temporadas jugando a nivel semi-profesional en la disciplina del  Wealdstone, a la que acudía nada más terminar su jornada poniendo ladrillos como peón de obra, y un breve paso por los gélidos campos del Holmund sueco, Vinnie se sumó en el otoño de 1986 a las filas del Wimbledon. Fue a orillas del Támesis donde le llegó la oportunidad de debutar en First Division y el punto inicial de la leyenda de Vinnie Jones y “The Crazy Gang”, esa pandilla de descerebrados poco amigos de la filigrana que completaban Dennis Wise, John Fashanu, Lawrie Sanchez y Wally Dawnes tratando de someter al resto de equipos bajo la ley del fútbol-cárcel y a golpe de ‘kick and rush’, que es a la lengua de Shakespeare lo mismo que a Cervantes el clásico ‘patapum p’ arriba’ de Javier Clemente.

Se trataba, en definitiva, de hacer lo mismo que Jones en esa imagen que ya se ha convertido en icono donde sale marcando de cerca y estrujando los testículos de un Paul Gascoigne al que la voz apenas le da para soltar un grito ahogado. Consistía, según se puede ver en la instantánea, en imponer la mano de hierro, cosa que funcionó si atendemos a su victoria en la final de FA Cup de 1988 a costa del todopoderoso Liverpool de entonces.

Vinnie acababa de descubrir la fórmula del éxito, así que decidió mantener ese estilo tan característicamente suyo en su posterior etapa en Leeds, Sheffield United y Chelsea, el club donde cosechó el penoso récord que supone convertirse en el jugador con la amonestación más rápida de la Historia por una entrada sobre Dane Whitehouse cuando sólo habían transcurrido tres segundos de partido. Entonces llegó la hora de afrontar la vuelta casa que todo hijo pródigo debe lleva a cabo algún día, su retorno al Wimbledon a principios de los años 90 para marcharse después de seis campañas al Queen’s Park Rangers y retirarse definitivamente tras un par de temporadas más.

Actor carismático

Con Vinnie fuera de los estadios, algo de actor debió ver en su gesto Guy Ritchie, director de cine y principal mentor del que terminó convirtiéndose en el personaje más carismático de sus películas Lock & stock y Snatch: cerdos y diamantes, donde interpreta a sendos matones. Más si acaso en la segunda, pues fue su papel de Tony “Dientes de bala” el que lo catapultó hasta Hollywood para participar en los rodajes de Mean Machine, X-Men, 60 Segundos y Operación Swordfish.

Incluso se ha atrevido a dar el salto al documental gracias a National Geographic en Vinnie Jones se la juega en Rusia, un espacio que la cadena estrenará el próximo mes de octubre y en el que asistiremos a las peripecias de nuestro hombre durante el cumplimiento de misiones que incluyen ayudar a un grupo de obreros a construir un puente en San Petesburgo, trabajar como guardaespaldas a las órdenes de los principales magnates  de Moscú o proteger a los osos pardos de Kamchatka de los cazadores furtivos. Nada, al fin y al cabo, que le pueda pillar de sorpresa a estas alturas de la película.

***

Foto de portada: Vinnie Jones Russia’s Thoughest

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2 Respuestas a “Vinnie, el sucio

  1. Bueno, hay que reconocer que Rubén Uría es un crack. Pero me alegro de que hayas echado un vistazo a nuestras humildes notas!

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