Por fin sí: El tiempo entre costuras

Tres episodios han pasado desde el estreno de El tiempo entre costuras y por fin me he decidido a escribir unas líneas sobre ella. Lo hago ahora y no antes debido a que al principio la serie me tenía algo confundido. Este tercer episodio me ha terminado de posicionar a favor. A favor de Adriana Ugarte y, después, de la serie.

Para aquellos que no saben de qué estoy hablando (seguramente todos los que no ven ni un segundo de Antena 3, ya que la campaña de promoción ha sido brutal), El tiempo entre costuras es la nueva serie de Boomerang para Antena 3, basada en el best seller de María Dueñas y ambientada en los años de la guerra y posguerra civil. “Otra serie más de la posguerra en Madrid”, pensaréis como hacía yo. Y la verdad es que sí y no. Si nos quedamos con lo que vimos en el primer episodio, al margen del alarde técnico, podría parecer que los tiros iban por un ‘Amar en tiempos revueltos’ o ‘La Señora’ engalonada y ricachona (en producción) pero afortunadamente parece que ‘El tiempo entre costuras’ va de otra cosa.

El primer episodio, ese que casi vimos por completo antes de su emisión y con la voz de la lánguida, petarda pero siempre épica Lana del Rey y su Young and Beautiful, comenzaba fuerte con una Adriana Ugarte con el cuerpo lleno de pistolas, en plan Mata Hari cañí. Con esa primera imagen pensamos momentáneamente que la cosa no iba a ser tan cursi como habíamos imaginado. Sin embargo, inmediatamente después, este flashforward se evaporaba hacia, ahora sí, la historia que todos pensábamos. Sira Quiroga es una costurera madrileña que planea casarse con el tontolaba de turno (Raúl Arévalo) cuando conoce a un maromo (Rubén Cortada) en una tienda de máquinas de escribir (?) con el que huirá a Marruecos en plan fuga-exótica-Casablanca-Memorias-de-África. A pesar de, como decía, el alarde técnico y la interpretación impecable de Adriana Ugarte (es tan buena actriz que el resto de actores de la serie, pese que están bastante bien, parecen aficionados), me sentí algo decepcionado con lo básico de la historia y lo manido de los diálogos corintelladescos. Sin embargo el capítulo terminaba de manera (muy) dramática y lo que habíamos visualizado en esa escena de las pistolas, cuando pensábamos que ‘El tiempo entre costuras’  iba a ser, por fin, algo distinta, que no iba a ser una serie sólo de amor y nostalgia, comenzó a cumplirse.

El punto de partida del segundo episodio sembró la semilla que floreció en el tercero, y en el que ya descubrimos que la serie no versaba sobre la vida amorosa de Sira en Marruecos, sino sobre su supervivencia en tiempos revueltos. No amor, supervivencia. En este tercer episodio, a camino entre el relato costumbrista y, directamente, el thriller, todo comienza a fluir con más soltura y en vez de embobarnos únicamente con la factura técnica y el cariño que, obviamente, se ha puesto a todos los detalles de la serie, nos dejamos ya sí llevar por el propio entramado de la historia y algunos giros inesperados y muy estimulantes.

Lo mejor de ‘El tiempo entre costuras’ es que tengo la sensación de que la serie ya es buena, pero que siempre va a ir a mejor. A diferencia de muchos de los estrenos de ficción americana de los últimos años, en los que se apuesta tan fuerte por el concepto del piloto que a los tres episodios ya estás aburrido, en ‘El tiempo entre costuras’ da la sensación de que cada episodio va a mejor y que todavía nos quedan grandes momentos por ver. Un auténtico triunfo para la ficción española.

***

¿Te gusta Mayhem Revista? Recibe nuestras entradas en un boletín semanal. Apúntate aquí.

Anuncios

3 Respuestas a “Por fin sí: El tiempo entre costuras

  1. Yo he visto los 3 capítulos porque en casa los lunes me secuestran el mando a distancia y coincido en que la serie me ha sorprendido para bien.
    Eso sí, me pareció criminal que el primer día pusiesen 10 minutos de avance, no solo del capítulo, sino de toda la serie. Supongo que para las marujas que se han leído el libro, venía bien para que se maravillasen de como estaba ambientado, pero a mí me dieron ganas de asesinar. Eso, junto a las horas de emisión (y de fin de capítulo) y de que si no quieres apurar, tengas que soportar 5 minutos a Pablo Motos…
    PD: ¡Qué buena la sección “Mejor callarse”!!

  2. Coincido en lo absurdo del avance spoilerífico criminal. Por suerte ya conozco las técnicas de marketing extremas de Antena 3 y suponía que iban a hacer algo así, por lo que aproveché ese momento para hacer pipí.

    Yo a partir de ahora lo veré directamente en la web. Se ve de cine y no hay ni publi ni necesidad de trasnochar (ni mucho menos de aguantar al insoportable Pablo Motos).

  3. Mucho mejor Pablo Motos en repeat que la sección “Mejor callarse”.

    Javi, me pasó lo mismo: vi en casa el free preview, y parecía El secreto de Puente Viejo, serie que puede seguirse viendo sólo el “en el capítulo anterior” y el “en el próximo capítulo”. Pero según dicen las voces populares, resulta que está bastante bien la serie (esta, la de las costuras), así que apuntada queda. No obstante, hasta que el asesor de series no me diga que la vea, la mantendré en la recámara (pero aún me dice que espere con Homeland, jaja).

    Fuera de coñas: da gusto que haya una serie española digna, joder. En este país no faltan guionistas. Falta valor.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s