Mejor canción original: el espíritu del espectáculo

¡Qué nervios! Este domingo son los Oscar, que, para los que además de cinéfilos somos mitómanos, vienen a ser como la final del Mundial de Fútbol para los paletos aficionados al fútbol. Sólo que los Oscars son cada año. Chupaos esa. En todo caso, y aunque parezca mentira, disfrutar de una gala sentado en un sofá, o de fiesta en algún bar, no es ni mucho menos algo sencillo. La fiesta se puede arruinar rápidamente si uno no sabe elegir bien la compañía. Durante los días anteriores a los Oscar hay que huir como la pólvora de dos tipos de sujetos:

a) Tu amigo cinéfilo de pacotilla que dice que los Oscar son un mero escaparate del imperialismo americano y que si esa peli bosnia que vio en Locarno no tiene diez nominaciones, es que eso ni son premios ni es cine ni es ná.

b) Tu amigo cinéfilo entusiasmado y sobreexcitado que se toma los premios muy a pecho, como si el resto del mundo se parara, y toma partido de manera salvaje por una película y se enfada y llora y no entiende cuando le dices entre susurros “que no pasa nada, que es un juego”.

Cualquiera de los dos puede hacer de la experiencia de los Oscars un auténtico tormento. El uno por snob cateto y el otro por intenso insufrible. Aunque si tienes que elegir a uno, obviamente, hay que quedarse por el que tiene el problema de exceso de amor (b) y no por el que tiene exceso de pobreza de espíritu (a).

Los Oscar son la cima de la sociedad moderna, del triunfo del Primer Mundo. Una celebración de lo pomposo, de lo artificial. La fantasía de una vida inalcanzable. Y no hay un género cinematográfico que represente mejor todos estos calificativos como el género musical. Es por ello que las actuaciones musicales (herederas directas del Music Hall) forman ya parte de la Historia de los Oscar, y son estos momentos musicales los que, al margen de los premiados y los vestidos, dictaminan si una gala ha sido un éxito o un fracaso. Históricamente estos momentos musicales han correspondido a las canciones nominadas a mejor canción, aunque desde hace unos años esto varía: a veces no se canta ninguna, a veces se canta alguna y otras veces se cantan todas en plan batiburrillo. Según tercie. Este año parece que tendremos actuaciones en directo. Viva Idina Menzel.

La categoría de mejor canción este año arrancó con polémica. Entre las nominadas figuraba una canción llamada ‘Alone yet not Alone de una película llamada Alone yet not Alone. Ni puta idea. Buscamos en Internet, preguntamos a nuestro alrededor y nada. Again: ni puta idea. De repente en youtube este tráiler. ESTE TRÁILER:

Madre del amor hermoso. “¿De dónde ha salido esta película?” se preguntaba todo el mundo. El estupor nos duró poco, porque pronto se descubrió el pastel. Al parecer el compositor de la canción se dedicó a llamar a todos sus amigos académicos para que votaran a su canción. La Academia, al enterarse del fraude, descalificó a la película convirtiéndola así en referente trash a rescatar en futuras noches de alcohol y drogas. Eso sí, debido a este embrollo la pobre de Lana del Rey se quedó languideciendo en su casa, cuando lo mejor de El gran Gatsby, sin duda, era Young & Beautiful, que no pasó el filtro y ni siquiera fue nominada.

Pero tranquis. El resto de las canciones dan la talla. Y mucho. Como es bastante habitual ya en esta categoría, dos películas de animación figuran entre las nominadas. En primer lugar ‘Happy‘ de Gru, mi villano favorito 2, temazo alegramañanas que además de estar nominada lo está petando en las listas de hits de todos los países por los que pasa.

Pharrell Williams, negro, pijo, gañán, y simpático, está, como dirián en ‘Corazón de…’, atravesando uno de los mejores más dulces de su carrera. El cantante tiene el honor de poner voz a dos de las canciones más populares de 2013: Get Lucky’, de Daft Punk y ‘Blurred Lines‘, de Robin Thickle. Aunque la canción de Thickle fuera eclipsada por esa ya memorable actuación en los MTV Awards con Miley Cyrus (¿para cuándo un Oscar para ella?), Williams pone los coros y aparece en ese videoclip tan burdo y retrógrado en el que Thickle babea encima de las tetas de unas bailarinas. Despreciable. Pero Williams también tiene el honor de formar parte de una actuación ya histórica, cuando hace apenas un mes, en los Grammy, compartió escenario junto a Daft Punk y el mismísimo Stevie Wonder. Maravilloso. Como este sombrero.

La otra película de animación nominada es la joya de la corona de la categoría. La reina indiscutible. El fenómeno inigualable de Let it go, canción icónica de la maravillosa Frozen, la película filogay de Disney que lo está petando entre las niñas de todo el mundo.

Todo en Frozen es un gran y extravagante musical. Como si la película la hubiera dirigido Liberace. Las canciones son repipis y divertidas y los personajes protagonistas dos mujeres de personalidades potentes, muy del gusto queer. Sin embargo, donde todo podría quedar en anécdota marica, como en el Blancanieves de Tarsem, de repente en Frozen hay un mensaje. Un mensaje positivo para todas esas niñas que cantan sus canciones en el patio. Es la primera película de Disney en el que se dice directamente a las niñas que el amor romántico no es necesario para ser felices. Un catapum en toda regla que entra muy bien entre muñeco de nieve parlanchín y vestidos de hielo. En todo caso, que me lío, la película tiene un momento diva enorme que,  además de ser lo mejor de la película, ha desatado una histeria colectiva en Internet que hemos de calificar como fenómeno de masas salvaje. Idina Menzel, mítica cantante de Broadway que interpretaba a la Elphaba de ‘Wicked’ original, pone voz a este momento éxtasis que supone la canción ‘Let it go’. A partir de aquí, Youtube se vuelve loco y el mundo entero empieza a versionar la canción (y el momento de la película en sí) de las maneras más locas posibles. Recopilar estas versiones, incluso filtrando sólo las muy buenas, es una utopía y una paradoja al mismo tiempo, como intentar imprimir la Wikipedia o el comunismo. Sin embargo, ya que aquí se impone mi punto de vista, hay dos versiones muy lo más que no podemos pasar por alto: la de Christina Bianco, cantante camaleónica alucinante que hay que ver todo el tiempo, y esta puta locura tribal de Alex Boyé, que es como tomarse un tripi en el polo.

De la película de Spike Jonze Her, con banda sonora original ni más ni menos que de Arcade Fire, está nominada la preciosa canción The Moon Song de Karen O, que pone la nota hipster a la categoría (que la cosa estaba como muy grandilocuente).

De Her no puedo hablar mucho porque la veo esta noche y, aunque voy con muchas ganas, me pongo un poco crítico prejuicioso y a priori tengo algo de miedo a que el envoltorio sea demasiado bonito y al abrir el regalo me encuentre con la más absoluta nada. Por ello, está mejor que hable antes, porque como ahora sólo conozco partes del envoltorio, todo es súper bonito. Karen O, moderna de la vieja escuela y vocalista del grupo Yeah Yeah Yeahs, ya colaboró con Spike Jonze en ese tedioso y tendencioso videoclip eterno llamado Donde viven los monstruos. En aquella ocasión se encargaba al completo de la banda sonora y llegó a estar nominada a los Globos de Oro. Sin embargo, la gran incursión de Karen O en el mundo del cine fue su versión del temarraco de Led Zeppelin ‘Immigrant Song’ que se marcó junto a Trent Reznor para la versión fincheriana de Millenium: Los hombres que no amaban a las mujeres. La peli de Fincher bien, pero la canción, acompañando a unos títulos de créditos gloriosos, magistral.

También están nominados U2 con ‘Ordinary Love‘ por la película Mandela.

Se me hace muy complicado hablar de esta nominación ya que no he visto la película (ni ganas) y no soporto a U2. Es algo personal y muy poco profesional decirlo, pero estas palabras son las únicas que puedo decir ya que me interesa todo muy poco. Eso sí, la canción ganó en los Globos de Oro por lo que parte como favorita junto a ‘Let it go’. Al fin y al cabo U2 otra cosa no, pero amigos celebrities académicos tiene unos cuantos. Qué pesao Bono.

Hasta aquí el repaso de la categoría a mejor canción original. Si habéis llegado hasta aquí después de tantas tonterías, enhorabuena. Viva el cine, la música y el espectáculo.

***

Esta entrada pertenece al Especial Oscars 2014 de Mayhem Revista. Puedes consultar el especial aquí. Y no olvides participar en nuestra porra (tiene premio).

Especial Oscars 2014 Mayhem Revista

 

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