Klitschko contra Putin

Álvaro Méndez | Falso 9

Desde que estallaran las revueltas en la Plaza de la Independencia en el centro de Kiev a finales de 2013, muchas han sido las crónicas que han querido ver en Ucrania un tablero de ajedrez en el que la Unión Europea y Rusia han colocado sagazmente sus respectivas fichas. Mientras la oposición reclamaba la firma del Acuerdo de Asociación y Libre Comercio con la Unión Europea y la salida del presidente Víktor Yanukovich, éste se mantenía firme a la espera de que el Kremlin saliera en su auxilio. Cuando Moscú se quitó el disfraz de Sochi y mostró su verdadero rostro, Bruselas se retiró con el rabo entre las piernas dejando que Estados Unidos asumiera todo el ejercicio de la presión diplomática contra la Ucrania prorrusa.

Sin embargo, en el plano interno la situación se asemeja más a un ring de boxeo con un combate directo entre fuerzas nacionalistas y rusófilas de un país dividido por el idioma, los sentimientos y las influencias. La mitad este, orgullosa de su naturaleza rusa y el poso cultural del vecino. La mitad oeste, deseosa de olvidar su pasado como la ‘pequeña Rusia’ y de que su identidad sea reconocida con la vista puesta en una futura incorporación a la Unión Europea. Una lucha representada por dos inamovibles púgiles: el ex luchador Vitali Klitschko y el todopoderoso Vladimir Putin.

El ahora parlamentario por la Alianza Democrática (YDAP) Vitali Klitschko nunca ha entendido de fracasos. Nacido en el Kirgistán soviético a principios de los setenta, pronto descubrió que gracias a sus portentosas aptitudes físicas podría ganarse la vida desde el cuadrilátero. Pero el pequeño Vitali que se convirtió en el gigante de 2,02 metros de altura y 110 kilos de peso que es ahora siempre supo que de nada servía repartir jabs y crochets a diestro y siniestro sin saber manejar la gran esfera que se sitúa sobre nuestros hombros.

Fotograma del documental 'Klitschko', sobre el boxeador y su hermano, también púgil (Foto: Berlin Beyond-Majestic_Filmverleih http://www.flickr.com/photos/berlinbeyond2011/6193659798/)

Fotograma del documental ‘Klitschko’, sobre el boxeador y su hermano, también púgil (Foto: Berlin Beyond-Majestic_Filmverleih)

En su dilatada y exitosa carrera pugilística destacan por encima de todo sus 45 victorias en 47 combates (41 de ellas por KO) y el campeonato mundial de los pesos, cierto. Pero, además, Klitschko habla cuatro idiomas con fluidez,  es doctor en Ciencias del Deporte y tiene un máster en Desarrollo Social, algo poco corriente en el mundo del boxeo.

En 2004, llamado por el estallido social de Ucrania contra el autoritarismo, dio el salto a la política y se convirtió en la mano derecha de Víktor Yúshchenko, líder de la Revolución Naranja.

“Hay acontecimientos en este mundo que superan en importancia al deporte. Soy un atleta, no un político, pero como ciudadano lo que está sucediendo en mi país tiene prioridad sobre todo“, dijo entonces. Fruto de su asesoramiento y su inestimable presencia en la campaña electoral, Yúshchenko consiguió vencer en las elecciones y abrir una nueva etapa en la historia del país.

Tras ocho años alternando mítines y combates, Klitschko decidió retirarse y dedicarse enteramente a la política. Y lo hizo desde las ideas y el trabajo, desde la calma y el sosiego. Al fin y al cabo, con la misma tranquilidad con la que en 2012 reaccionó ante una bofetada del británico Dereck Chisora en la rueda de prensa previa a la pelea. Semejante prueba de chulería en nada afectó a Klitschko, sabedor de que para cada cosa hay momento y lugar. Todo se decidió en el ring unos minutos más tarde, y fue ahí donde Mr. Puño de Hierro barrió a su contrincante.

Convertido hoy en día en icono del Euromaidán, corresponde a Klitschko la difícil tarea de guiar a la oposición en la verdad basada en la realidad. Ni Ucrania puede olvidar su pasado (y presente) ruso ni debe renegar a su futuro. Más de 45 millones de personas necesitan de la cordura y el pragmatismo de la clase política para salir de la crisis de identidad que azota el país. Para ello, tendrá que batallar con el más duro enemigo al que jamás se haya enfrentado, un hábil púgil que se esconde y golpea, que resiste y ataca, que jamás retrocede y actua sin miramientos. El inalterable Vladimir Putin.

***

Foto de portada: Klitschko on the barricades (Foto: Sasha Maksymenko)

Anuncios

Una respuesta a “Klitschko contra Putin

  1. Me temo que toda Ucrania se puede convertir en un gigantesco cuadrilátero con muchísimos púgiles.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s