Peaky Blinders: ‘rocanrol’ de otra época

Birmingham, 1919. La Gran Guerra ha terminado. Un hombre a caballo recorre las calles de la ciudad, entre edificios de ladrillo rojo deslucido, fábricas humeantes y tabernas de mala muerte, mientras piensa en cómo hacerse un hueco en el negocio de las apuestas ilegales. De fondo, allí donde esperamos un pasaje orquestal, suena uno de los temas más icónicos y sugerentes del australiano Nick Cave, Red Ride Hand.

Con este gesto estético tan marcado comienza la serie Peaky Blinders, que consigue labrarse una personalidad muy marcada no solo en lo visual o temático, sino también en lo musical, como recogemos en la playlist que acompaña este Diez Temas 10.

Peaky Blinders, creada por Steven Knight, guionista de Eastern Promises (David Cronenberg, 2009), para BBC Two, es una suerte de El Padrino ambientado en los años veinte británicos, con la sombra de la reciente Primera Guerra Mundial planeando sobre la sociedad y unos personajes que intentan abrirse paso y cuadrar sus expectativas con la realidad que les rodea. En este caso, la familia Shelby, liderada por Tommy (Cillian Murphy) y su ascenso hacia el poder son protagonistas y coartada para que se pongan sobre la mesa temas como el del incipiente papel de la mujer en la sociedad de principios de siglo o la lucha por los derechos sociales de los trabajadores.

En el aspecto musical, lo relevante de la serie es que a lo largo de sus seis episodios comparecen nada menos que Jack White (en solitario o con Meg White), Dan Auerbach, Cave y sus Bad Seeds o Tom Waits, en una banda sonora que sorprende por su crudeza y originalidad. El uso de música contemporánea en una producción que busca la recreación de un determinado momento y lugar de la historia británica ha dividido a sus espectadores, que han centrado el debate en numerosos blogs y páginas Web en si realmente es adecuado que una producción de época utilice ‘rocanrol’ como banda sonora.

Desde aquí, creemos que los ramalazos de rock guitarrero de los White Stripes en I think I smell a rat o St. James Infirmary Blues, los riffs envenenados de Auerbach o la sabiduría afilada y ancestral de Tom Waits parecen adaptarse mucho mejor a los escenarios ásperos e industriales en que se desarrolla la trama que el típico refrito de Howard Shore o John Williams con que nos encontramos más a menudo de lo que nos gustaría, y dotan de una nueva dimensión a las escenas de violencia o tensión que aparecen de vez en cuando a lo largo de sus seis episodios.

Waits, Cave, White o Auerbach son especialistas en bucear en la historia de la música contemporánea y rescatar elementos de otros tiempos (el blues primigenio, el folk, la música tradicional angloamericana) para dar lugar a un rock actual, pero de otros tiempos.  Y ello dice mucho de Peaky Blinders, ya que en la elección de sus referentes musicales reside, precisamente, uno de sus grandes logros: el de labrarse un nombre y una personalidad definidos, utilizando un relato ambientado en una época pretérita para lanzar breves reflexiones sobre temas de actualidad, como el feminismo, los límites del Estado de derecho o la lucha sindical.

***

Foto de portada: Tommy Shelby (Cillian Murphy) y John Shelby (Joe Cole) en una imagen de Peaky Blinders (Foto: BBC Two)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s