Un mundo sin testigos

365 días al año, 24 horas al día. El periodismo no descansa, el periodismo no se calla, lo censuran, o peor, lo silencian para siempre. El periodismo no se detiene, lo secuestran, lo encierran. El pasado 3 de Mayo se reivindicaba el Día Mundial de la Libertad de Prensa, digo reivindicaba, no celebraba, porque no hay mucho que celebrar. Sólo en 2014 ya suman un total de 16 periodistas muertos (7 de ellos en Siria) a causa de su labor periodística y 166 encarcelados, según el Barómetro de Reporteros sin Fronteras. (RSF)

Uno de estos casos es el de cuatro periodistas del medio árabe Al Jazeera, encarcelados en Egipto por las autoridades del país. A Baher Mohamed, Peter Greste y Mohammed Fahmy se les acusa de distribuir noticias falsas y colaborar con los Hermanos Musulmanes y se les ha negado la opción de libertad con fianza hasta el juicio, pospuesto hasta el 15 de Mayo de 2014, que se celebrará tras más de un año entre rejas. Por otro lado, Abdullah El Shamy, que se encuentra en prisión desde hace más de 260 días, fue encarcelado sin enfrentarse a ningún cargo y se encuentra en huelga de hambre desde hace más de 100 días como modo de protesta.

Otro caso que sin duda ilustra las dificultades con las que se encuentran algunos periodistas para ejercer su profesión es la cobertura de la Guerra en Siria. “Las limitaciones sobre el terreno para el trabajo de los periodistas, tanto para el que realizan los enviados especiales extranjeros como para el que llevan a cabo los reporteros y activistas locales, están impidiendo que todo este sufrimiento reciba una cobertura adecuada en los medios de comunicación, transformando, cada día un poco más, a la de Siria en otra de las tantas guerras olvidadas que existen en el mundo”, escribían recientemente en El Periódico de Cataluña Marc Marginadas, Javier Espinosa y Ricard García Vilanova, los tres periodistas españoles liberados recientemente tras 6 meses secuestrados.

Pero Siria no es el único país en el que la libertad de información es un peligro para los periodistas que se encuentran sobre el terreno. Uno de los países donde es más arriesgado ejercer es Pakistán. Un informe publicado recientemente por Amnistía Internacional señala que los periodistas en este país viven constantemente bajo amenaza de muerte, acoso y otros tipos de violencia, por parte de los servicios de inteligencia, los partidos políticos y los grupos armados, como los talibanes.

Por otro lado, según la edición 2014 de la “Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa” -un informe elaborado por RSF que analiza un total de 180 países- Turkmenistán, Corea del Norte y Eritrea son aquellos donde la libertad de prensa simplemente no existe. “A pesar de que en 2013 se vieron atravesados por algunas turbulencias, estos países siguen siendo hoyos negros de la información y verdaderos infiernos para los periodistas”, dice el informe.

En un acto dedicado a este día, Malén Aznárez, presidenta de RSF España, explicó que Eritrea “es una de las mayores cárceles del mundo de periodistas, un auténtico horror del que nadie habla”. “En estos momentos hay unos 30 periodistas encarcelados, pero a diferencia de China, Irán o Turquía, que todo el mundo conoce, nadie habla de este país, es como si no existiera”, dijo Aznárez.

El mismo día, el secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, lanzaba el mensaje que “solo puede haber buen gobierno cuando los periodistas tienen libertad para examinar, escrutar y criticar las políticas y las actuaciones”. Y es que la coacción a la libertad de prensa también se experimenta a través de las modas mediáticas, las presiones por parte de los gobiernos, el olvido, el chantaje, la amenaza, la cibercensura, la autocensura, la vigilancia, las ruedas de prensa sin preguntas o las ruedas de prensa en las que se elige a dedo los periodistas que preguntan y los que no.

El periodismo acerca historias, destapa mentiras, es el altavoz de la gente, la mirada crítica.  La presencia de los periodistas es el único modo de saber qué ocurre aquí y allá. Es esencial para cualquier democracia y es vital para denunciar una injusticia.  Al final, lo único que conoces es lo que te cuentan, lo que sus ojos ven es lo que tú ves. Un mundo sin testigos es un mundo ignorante, un mundo engañado.

***

Todos los días, un punto de vista diferente a la información internacional en Goldman Sachs is not an aftershave y, cada lunes, también en M*. Goldman Sachs is not an aftershave fue elegida como mejor bitácora del año en los Premios 20Blogs 2014.

Foto de portada: Imagen de denuncia realizada por Reporteros Sin Fronteras sobre la situación de Hervé Ghesquière y Stéphane Taponier, periodistas franceses que permanecieron secuestrados en Afganistán durante un año y medio entre 2009 y 2011. (Foto: Leo Gonzales)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s