Los aviones no vuelan

“¿Por qué se caen los aviones?”.

Eso fue lo que tecleó a las tres y cuarto de la madrugada en una habitación iluminada únicamente por la pantalla del ordenador. Se paseó los dedos por el entrecejo para descargarlo de la bola de electricidad estática que se le había ido acumulando en las últimas horas a base de aventurar hipótesis y realizar pesquisas sobre los motivos por los que el vuelo AH5017 de Swiftair había dado con su fuselaje en el suelo de un lugar llamado Mali.

Al ver la pregunta escrita en la pantalla, descarnada en toda su ingenuidad de infancia curiosa, una risa se le aflojó en la garganta y emergió en forma de catárticas carcajadas. Señor. El cansancio y la tensión le habían hecho mella, desde luego. Cómo se le había podido ocurrir a él, el máximo responsable de la comisión encargada de la investigación de las causas del accidente aéreo, acudir al foro de Yahoo Respuestas en busca de una explicación.

Cuando el trabajo de uno consistía en ofrecer contestaciones, te dabas cuenta del privilegio que suponía poder hacer preguntas. A veces, el experto añoraba volver a ser un niño fisgón, con prerrogativa ilimitada para indagar a placer. Y cuando tres aviones se habían estrellado en apenas una semana, echabas de menos que existiese alguien a quien interrogar sin recato ni medida; un ser omnisciente y tranquilizador que desembarazara de la carga de esforzarse en descubrir y saber por uno mismo. Echó una última mirada de indulgencia a la pantalla del ordenador antes de apagarla con un resoplido y meterse en la cama con el pensamiento consolador de que mañana sería otro día. Uno que trajera más provecho. Y, sobre todo, más respuestas.

Cómo se le había podido ocurrir acudir al foro de Yahoo Respuestas en busca de una explicación.

No fue así. La jornada transcurrió baldía, empantanada en papeleo mojado, aridez burocrática y eriales técnicos. Explicaciones de brocha gorda, trazadas con palotes de mala caligrafía, que no acababan de arrojar luz certera sobre el enigma de que el medio de transporte más seguro inventado por el hombre, de cuando en cuando, encadenara infortunios como si fuera el blanco de las maldiciones aviesas de un gitano.

A punto estaba de acostarse de nuevo, con una sensación de hastío y desaliento empapándole todo el cuerpo, cuando un mensaje entró en su bandeja de correo anunciándose con un repiqueteo. Ni siquiera iba a mirarlo, pero sus ojos tropezaron accidentalmente con el remitente. El foro de Yahoo Respuestas. Alguien había respondido a su pregunta de por qué demonios se caían los aviones. Una sonrisa de condescendencia le curvó los labios. Una vez más, estuvo a punto de irse a dormir sin echarle un vistazo, temiendo la barbaridad que fuera a encontrarse y, ante todo, las faltas de ortografía con las que pudiese estar escrita.

Cuando el trabajo de uno consistía en ofrecer contestaciones, te dabas cuenta del privilegio que suponía poder hacer preguntas.

Pero, finalmente, le venció la curiosidad y abrió el foro.

“Parese mentira que a estas alturas de la pelicula esten dandole vueltas todavía a estas estupideses. Carajo y rediós. Tanto ingeniero aeronautico, tantas horas de vuelo y tanta chuminada y al final son todos unos ignorantes redomados. Es admirable. Parese que no tienen sino pajaritos en la cabeza. ¿Es que no les enseñan nada, para que tengan que ir preguntando boludeces a estas horas de la madrugada? Pardiez. En fin… que pork se caen los haviones. Haber si me explico… Vera usté… lo que voy a decirle es algo muy básico: los haviones en realidad no vuelan. No pueden. Lo que ocurre es que ellos no lo saben. Les hemos convencido de que si, de que son capaces, pero es una trola muy gorda. Por eso los inventamos con alas. Para que el embuste colara. Pero eso de las alas y los motores… eso es una pendejada muy grande. Realmente no sirben para nada. Son adornos inutiles, para que los haviones se crean que pueden volar. Pero que va. Todo mentira. Los haviones viven engañados. Entonces, dira usté, ¿como funcionan los haviones, si luego va y efectivamente vuelan? Muy fasil, amigo mío: los haviones funcionan con fe. ¿En serio piensa que si no podrían mantenerse en el aire? ¿Qué con un motorsito y unas alitas de tres al cuarto podrían flotar asi, como si nada? J aja ja. ¡Porsupuesto que no!!! Hasta un ciego lo ve!!! Los haviones son un milagro. Y cuando alguno se cae es pork se ha enterado de que en verdad no puede volar. Y cuando un havion pierde la fe en si mismo, se estrella. Esto es asi. Asi de sencillo y de terrible. Un havion que no confia en su capacidad de volar, se precipita en el vacio sin remedio. Por eso hemos procurado siempre que la verdad no trascendiera. Para que los haviones no se diesen cuenta. Así que hay tiene su respuesta: mientras los aviones no se enteren de que no pueden volar, seguirán volando y, cuando descubran el pastel, se iran a tomar viento. Se lo digo yo que de esto se un güevo. Atentamente.

Uno de los hermanos Wright”.

 Releyó la respuesta un par de veces. Tamborileó los dedos sobre el ratón y, finalmente, le dio a imprimir. Al día siguiente pensaba llevarlo a la comisión de investigación.

***

Foto de portada: Sin título (Foto: Joshua Davis)

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