M-Clan. Huida y regreso al rock’n roll

Partieron del profundo oeste y fueron transitando a las listas de grandes éxitos a partir de que se desprendieron de los aparejos eléctricos. Desde que desenchufaron las guitarras, todo cambió a nivel de notoriedad pero también de sonido. Alternan discos redondos con otros fragmentados y en su vigésimo aniversario se dan una descarga en el Price que vuelve a recordar al rock’n roll primigenio. Una historia de idas y vueltas la del grupo de los murciélagos.

Veinte años, pese a lo que cantara Gardel, dan para mucho. A los murcianos M-Clan, el Clan de los Murciélagos, les ha dado para transitar distintos estilos musicales, desde un prometedor rock sureño que careció de la repercusión en ventas pero sí del aprecio de la critica, hasta un disco desenchufado que les abrió el corazón del gran público, a cambio de sacrificar algunas de las señas de identidad que han ido apareciendo con cuentagotas en discos subsiguientes.

De la formación original, la que en marzo de 1993 contara con Carlos Tarque, Santiago Campillo, Ricardo Ruipérez, Juan Antonio Otero, Pascual Saura e Íñigo Uribe; tan solo Tarque como reconocible voz de la banda y  Ruipérez a las guitarras han sobrevivido a una singladura amplia y con recovecos curiosos al mismo tiempo que éxitos musicales.

La salida del ‘saloon’

‘Un buen momento’, el disco debut de la banda, se grabó en 1995 en Memphis (Estados Unidos), toda una declaración de intenciones para un grupo cuyo sonido animaba a pensar en el Oeste americano, los teclados de ‘saloon’ y una voz llevada a los límites por un joven Tarque. El tercer corte del disco que titula el trabajo y que encabeza nuestro Diez Temas 10, da una idea muy clara del sonido de la banda desde el arranque.

‘Coliseum’ (1997), el segundo álbum de la banda grabado en Toronto (Canadá) transitaba por los mismos derroteros, con algunas excursiones al blues y los medios tiempos como ‘Vuelve’ o ‘Domingo de mayo’. Pero ‘Maxi ha vuelto’, el corte que hemos rescatado de ese disco, guarda esa misma situación de rock agresivo y salvaje.

Con Stivel a por otros horizontes

El cruce del grupo murciano con el cantante y productor argentino Alejo Stivel (conocido por ‘Tequila’ entre otros) supuso el primer gran golpe de timón de la banda. Con el argentino produciendo ‘Usar y tirar’ (1999), M-Clan se dio a conocer con una versión del ‘Serenade’ de la Steve Miller Band, bautizada como ‘Llamando a la tierra’ y pasaporte hacia un estilo más alejado del rock sureño y más cercano al pop.

De este ‘Usar y tirar’ también destacan otras canciones con estribillos potentes como ‘Quédate a dormir’, ‘Chilaba o Cachimba’, ‘Treinta y nueve grados’ o la misma canción que daba título al álbum. De la anterior etapa, tan solo se veían vestigios del rock primigenio en ‘Mujer norteña’.

Desenchufando

‘Sin enchufe’, el disco en acústico grabado en 2001 fue el despegue definitivo con una canción como ‘Carolina’, marcada más por ese gusto por los estribillos redondos que conectó con el gran público de una forma masiva y dio a los murcianos el pasaporte definitivo al gran público.

Sin embargo, en este disco en directo, que revisaba de alguna forma el bagaje anterior de la banda aunque incluía también muchos temas nuevos, las canciones de los dos primeros discos quedaban bastante atrás. Tan solo ‘Un buen momento’ y una versión combo con ‘Donde el río hierve’ y ‘Perdido en la ciudad’, frente a cinco temas de ‘Sin enchufe’ y ninguno de ‘Coliseum’. Eso sí, una magnífica versión del ‘Paint it black’ de los Rolling Stones, ‘Todo negro’ también está entre los cortes de este álbum.

La resaca del éxito desenchufado también provocó la salida de la guitarra solista del grupo, Santiago Campillo, por “una serie de incompatibilidades” según su web oficial, y por motivos un poco más serios según Campillo en esta entrevista. Curiosamente, el corte más difundido de este trabajo, ‘Carolina’ tenía un reconocible “Santi Campillo a la guitarra” por Tarque en uno de los momentos intermedios de la canción.

Con el guitarrista Carlos Raya sustituyendo a Campillo llegaron ‘Defectos personales’ (2002) y ‘Sopa fría’ (2004), dos discos que mantuvieron ese carácter más comercial, junto al recopilatorio ‘Retrovisión’ (2006). De esta etapa son los cortes ‘Antihéroe’ y ‘Sopa fría’, que recogemos en la lista.

En una interesantísima entrevista para Efeeme en 2010, Tarque reconocía que en esta etapa se habían convertido en “un grupo de 40 principales”, especialmente con ‘Defectos personales’

“P: ¿Te arrepientes de alguna canción del pasado?
R: Sí, claro. Hombre, arrepentirme de cortarme las venas, no. Pero el otro día, en el iPod –tengo iPod–, en reproducción aleatoria saltó una de “Defectos personales”, no recuerdo cuál era, y fui corriendo a cambiarla, ¡zaca! Dije, “no puedo oír esta mierda ahora”. Es como ver fotos del pasado: “Nochevieja del 88″, con los pelos de punta… es eso, dices “qué foto”, y te ríes. Pero sí, hay cosas que me gustan menos, bastante menos, no me arrepiento pero quiero hacer otras cosas”
(Entrevista con Juan Puchades, Efeeme, octubre 2010)

La tercera fase

Con ‘Memorias de un espantapájaros’ (2007), Raya asume también la producción y comienza a verse una reorientación del grupo, ya que entran canciones como ‘Inmigrante’ o ‘Balada del desarraigado’ que apuntan a referencias distintas que las más comerciales ‘Pasos de equilibrista’ o ‘Roto por dentro’.

Tres años después, ‘Para no ver el final’ marca lo que Tarque denomina en la conversación antes aludida con Efeeme como la “tercera fase” del grupo. “Somos los terceros M Clan, la tercera fase. Sí, hubo un cambio de filosofía, de replantearnos cosas, de olvidarnos de la radio. Es algo que va a más, que en este disco se confirma”. En este disco ya no están ni Juan Antonio Otero ni Pascual Saura -que falleció por un problema de corazón en 2010-, y de hecho la portada tiene un elocuente “Tarque / Ruipérez presentan”.

Pero el sonido es francamente más similar al de los orígenes, especialmente ‘Calle sin luz’, ‘Para no ver el final’ y ‘Desesperación por verte’.

Veinte años en un directo

Con el interludio de ‘Arenas movedizas’ (2012) un disco que profundizaba en una vertiente más cercana al rock, este año la banda festejaba sus 20 años con un concierto en el Teatro Circo Price, en el que se rescatan temas de la primera etapa como ‘Perdido en la ciudad’, ‘Maxi ha vuelto’ o ‘Donde está la revolución’  en el doble álbum ‘Dos noches en el Price’.

En este disco también se incluye una estupenda colaboración de Enrique Villarreal Armendariz, ‘el Drogas’, la voz de Barricada, poniendo su sello a ‘Las calles están ardiendo’. Un regreso al rock de la mano de uno de los timbres históricos del rock nacional. ¿Casualidad o antecedente de lo que puede venir?.

***

Foto de portada: Logo original de M-Clan. (Foto: Web oficial M-Clan)

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