Entrevista completa a Los Chikos del Maíz

Retratos. Los Chikos del Maíz: Cautivadora contradicción

En La Estanquera de Saigón tenéis la mochila más cargada a la hora de afrontar determinados temas políticos en comparación con Pasión de Talibanes o trabajos anteriores. Me da la sensación de que cada vez afináis un poco más, con una visión más profunda y más clara. ¿Estáis de acuerdo?

Nega: Sí, supongo que la situación social y política también ayuda a eso. Lo que contábamos antes en las letras quizá estaba vinculado a movimientos más minoritarios. Era como: “Buah, los locos estos…” Ahora, toda esa evolución que ha habido, todo ese sentir social y político en la calle, además de todos los escándalos que están saliendo, hacen que tengas más material para centrarte un poco más y apuntar un poco mejor.

Toni Mejías: Conforme vas, no haciéndote mayor, sino evolucionando, aprendiendo…

Nega: ¿Por qué no decirlo? [Risas] Madurando.

Toni: También haciéndonos mayores. Acabas escribiendo de una forma más madura y que ahora existan tantas denuncias por decir unas cosas u otras hace que tengas, no que suavizar las frases, sino decirlas de otro modo. Creo que seguimos teniendo el mismo discurso pero decimos las cosas de otra forma para acabar diciendo lo mismo.

Nega: Sí, de una forma más inteligente.

Toni: Exacto.

Nega: No llegar ahí y jugártela gratuitamente.

Toni: Sí, pero creo que el mensaje sigue siendo nítido. Decimos lo mismo que en el disco anterior, sin cortarnos. No es algo en lo que te pongas límites tú mismo a la hora de escribir.

Más allá de eso, ¿en qué creéis que habéis evolucionado como grupo desde entonces?

Nega: Sobre todo, a nivel profesional. Es un disco mucho más trabajado, mucho más preparado. Al final, la experiencia es un grado y, si en el otro se nos vino el tiempo encima, metimos muchísimos temas y fuimos a aprovechar hasta el último minuto del CD, en este está todo mucho más meditado.

De Pasión de Talibanes hay muchos temas que, vistos ahora con perspectiva, hubiera eliminado. De hecho, no los hemos cantado en directo. Son temas un poco de bulto, de pegote. En este creo que está todo mucho más medido.

Toni: Hasta a la hora de grabar, a la hora de escribir, de buscar producciones. Seguimos teniendo un mismo concepto de hacer música, pero todo suena mucho mejor, está mucho mejor pensado por nuestra parte. Creo que viene a ser similar a Pasión de Talibanes respecto a la idea que tenemos de hacer música, tanto en cuestiones instrumentales como en letras, pero todo está mucho más trabajo y mejor hecho.

Ahora que apuntabais el hecho de hacer temas que luego no se llevan al directo o en los que os podéis no sentir demasiado orgullosos de lo que ha salido. ¿Hacer letras tan explícitas, en las que se aborda un tema muy de frente, os ha hecho pensar, con el tiempo, que hay cosas que podríais haber dicho de otra forma o que os equivocasteis en algo? Porque, con letras más ambiguas, en un momento distinto de tu vida las puedes interpretar de otra forma pero cuando vas tirando a dar…

Nega: Sí, además sin ningún problema. Es un poco lo que dices tú, cuando dices algo de forma explícita, ahí no hay vuelta de hoja, no puedes reinterpretar y, por supuesto, no tengo problema en reconocer que hay cosas de las que no estoy especialmente orgulloso, sea algo político o alguna frase machista o sexista fuera de tono, que luego la ves con los años y dices: “joder”.

Pero bueno, cada época tiene su momento, su espíritu. Como decía antes Toni, ya no tienes veintitrés o veinticuatro años. En muchas letras de las maquetas hay cosas de las que no estoy especialmente orgulloso, pero claro, tenía veintitrés años. Ni mi vida era la misma, ni mi estilo de vida era el mismo, pero son evoluciones que se dan en lo personal y que, por supuesto, afectan a lo musical o a lo profesional.

Toni: Aparte de que creo que hay que aprender. Muchas veces, cuando sacas una canción, luego puede venir alguien a comentártela y de esa discusión acabas aprendiendo una cosa y rectificándola para el próximo disco. Creo que es positivo que evoluciones y que cosas en las que te has equivocado en el pasado las rectifiques en futuros discos. A nosotros muchas veces nos recuerdan lo que hemos dicho, pero es que pueden haber pasado diez años.

Nega: ¡Tenía veintitrés años!

Toni: Claro. Sé que está mal, pero intentamos evolucionar.

Nega: Pero es para toda la vida. Eso queda grabado para siempre.

Hablabais de letras quizá un poco machistas, pero en este disco habéis afrontado la lucha feminista y LGTB con nitidez cristalina. ¿Sentíais que teníais ahí una deuda pendiente o simplemente os apetecía hablar del tema?

Nega: Nos apetecía. No era una deuda pendiente. La música y la cultura es un reflejo de la sociedad y creo que, en ese sentido, la sociedad ha avanzado bastante. No tanto como debería, aunque sí bastante y nosotros con ella. Aunque había gente que pensara que nuestro papel debía ser el de la vanguardia que iluminara a las masas. No, nosotros somos unos más que estamos ahí diciendo cosas y que quien quería escuchaba y, quien no, no escuchaba.

Tomamos la decisión con la violación múltiple que hubo en Málaga, toda la polémica que se montó con las declaraciones del alcalde de Valladolid… A mí me dio mucha rabia porque los medios se estaban centrando mucho en ese caso mientras que en Gandía esa misma semana se había producido otro intento de violación múltiple en el que no había ninguna duda ni ninguna polémica, porque estaba clarísimo lo que había ocurrido. No había ese morbo que vimos en toda la morralla mediática, porque la policía había pillado in situ a cinco chavales intentando violar a una chavala y ese caso se contó de puntillas y nunca se dijo más. Ni sabemos lo que ocurrió en el juicio. Fue un poco: “Joder, ¿qué pasa aquí?”

Sabíamos que el tema iba a traer polémica, sobre todo aludiendo a ese pasado que mencionabas. Le pase las letras y el tema, una vez grabado, a gente vinculada a ALEAS-IU de Madrid, a Tania Sánchez, a gente muy metida en movimientos feministas y LGTB. Nos dijeron: “Está genial el tema, sacadlo. Pero aun así os van a pegar, porque sois hombres blancos heterosexuales y occidentales y os van a decir que esta lucha no os pertenece y que no os la queráis apropiar”.

Toni: Además de en este tema que está más centrado en eso, el resto de temas del disco también está más cuidado el vocabulario y el lenguaje.

Nega: Claro, no solo es ese tema.

Toni: Se trata de esquivarlo y no decir, por ejemplo, puta como insulto o “ponerte el culo…” como algo despectivo.

Nega: Sí, eso se ha corregido. No solo es el tema, que es en lo que se está centrando la gente. Si escuchas el resto de temas, creo, o por lo menos eso hemos intentado, que no se nos cuele. Y, de hecho, ha pasado. A veces, por inercia, porque vienes de donde vienes. Lo grabas o lo escribes y luego dices: “Hostia, tío. Esto no.” No puedes sacar un tema así y luego meter algo que lo contradiga. Yo estoy orgulloso de este tema porque, joder, nosotros no venimos de La Sorbona, como Beatriz Preciado. Como digo en la letra, venimos del mono azul y la obra. Creo que es un salto cualitativo importante. Y creo que es la prueba inequívoca de que, si nosotros podemos, que venimos del mono azul, la obra y de piropear cuando estabas ahí en el tajo con el “¡Rubia…!”, si nosotros hemos podido tener esa evolución, cualquiera puede.

Una seña de identidad que habéis mantenido es el hecho de utilizar tantas referencias culturales, debéis ser uno de los grupos que más utilizan por minuto en sus temas. ¿Qué os aportan?

Toni: Es un recurso, a la hora de rapear. Nos gusta mucho meter referencias culturales porque nos gusta el cine, la literatura y de lo que te empapas es de lo que escribes. Pero yo creo que principalmente, es porque como recurso siempre nos ha dado mucho juego.

Nega: Funciona como recurso, nos gusta y somos gente leída. [Risas]

Musicalmente, buena parte del disco tiene un tono muy funky, pero es bastante ecléctico. ¿Cuál ha sido el criterio?

Nega: Criterio ninguno, como todo el mundo sabe. [Risas] Tampoco tiene mucho secreto. Nos iban pasando bases y decidíamos cuál sí y cuál no. Luego, cuando hay un conjunto intentamos que esté un poco equilibrado. Hay algunas bases que son más cañeras, como la de La Estanquera de Saigón o la de Revisionismo o Barbarie, otras más funkys como No Gods, No Masters, No Hipsters o Vacaciones en Suiza, con un punto más soulero.

Toni: Se trata de que nos gusten, que las escuchemos, nos entren y nos apetezca escribir sobre ellas. No le cerramos puertas a ningún tipo de base siempre que nos guste y pensemos que esté acorde con nosotros.

Nega: Claro, tampoco nos planteamos que tiene que haber tres temas de rollo funk, otro de hip hop clásico… Según van saliendo, lo vemos. Luego vemos que esté un poco compensado y sin ningún secreto.

Habéis colaborado con Habeas Corpus, tanto en Riot Propaganda como en este disco, ahora también se suma Evaristo. ¿Sentís que tenéis una parte de público que proviene más del rock combativo, de las letras de protesta, que del público tradicional de rap en España?

Nega: Sin duda, pero es que hablar ya de público tradicional de rap en España… Creo que eso pasaba más a finales de los noventa y principios de los dos mil. Hoy día, no hay esa conciencia de comunidad de “pertenezco al hip hop”. Hoy, el que escucha a Violadores del Verso, luego igual escucha a Boikot y a Narko y a Los Chikos del Maíz. Está todo tan fusionado…

Mira los festivales. Apenas quedan ya festivales específicos de hip hop. En el Viñarock meten rock, reggae y rap. Se tiende a esa fusión.

Toni: Pero sí que es verdad que tenemos mucho público que proviene del rock. Al principio sobre todo, nos decían mucho: “No me gusta el rap, pero os escucho por las letras”. De hecho, creo que somos el único grupo de rap que ha pasado por el Aúpa Lumbreiras, que es un festival de rock y de punk.

La cultura del rap, o la actitud del rap, tiene una parte de arrogancia, de lucha de egos, que es innegable. Esto que, desde fuera, parece que viene de nuestra sociedad individualista en la que “yo tengo que ser el mejor”, parece que choca con ideas de colectividad o  socialismo.

Nega: Correcto. Choca, pero es un pique sano. El ejemplo más paradigmático son las batallas de gallos. Están ahí insultándose y luego, terminan y se dan la mano. Tienes parte de razón, pero es una visión errónea porque es algo que viene de la gente de abajo, de cómo en los barrios norteamericanos surge un orgullo, si no de clase, al menos de barrio.

Pasaba igual con la ropa. Antes de que las multinacionales lo inundaran todo, la gente se hacía grafitis por detrás de las chupas vaqueras, o se hacían peinados haciéndose dibujos con la maquinilla. Era una forma del “háztelo tú mismo”, de diferenciarte en el barrio: “Mira la chupa que me he hecho” o “Me pongo la ropa de revés, porque es mi estilo”. Viene un poco de ahí y, en sus orígenes, sí que era algo chulo porque era una forma de salirse de los circuitos comerciales. Pero claro, luego llega Levis o Lee y te hacen la chupa con el grafiti de serie. Se pierde toda la esencia.

No sé cómo se verá desde fuera el rollo de la competi y el egotrip, pero nosotros no pensamos renunciar a ello.

Toni: Creo que forma parte de rap. Además, el tema competi también es un poco contigo mismo. De decir: “yo quiero ser el mejor”. Es una forma de autoexigirse a la hora de escribir. Es algo que viene de los orígenes del rap.

Nega: También es una forma de motivarse, porque escuchas un disco y dices: “Joder, este cabrón la que se ha soltado ahí”. Eso te motiva.

Toni: Lo único, es no hacerlo en las catorce o quince canciones que saques.

Nega: Claro, a mí lo que me agobia es que un tío saque un disco de trece temas y se pase todo el disco diciendo: “Soy el número 1”. Está bien que lo digas una vez, pero…

Toni: Y que cuando acabe  digas: “no me ha contado absolutamente nada”.

En todo caso, es una actitud de competición que también se aprecia en el jazz, otra música que procede de la cultura afroamericana.

Nega: Claro, cuando se ponen ahí a improvisar.

Hablabais de la pose que tiene cualquier estilo musical, que es algo que vosotros habéis criticado de vez en cuando. Pero, ¿qué parte de pose o de personaje tienen Los Chikos del Maíz?

Toni: Bueno, estamos con gafas de sol metidos en un cuarto. [Risas]

Nega: Cualquier persona que se sube a un escenario, sea un actor, un músico, un instrumentista, un cantante o un rapero siempre se pone una máscara, siempre se pone un disfraz. El que diga que es el mismo cuando sube al escenario, miente. Eso no se lo cree nadie. Ya lo decía Bergman. Detrás de la máscara del artista está la angustia y la nada. Está la desidia completa.

No puedes mostrarlo todo cuando te subes a un escenario, porque si no te conviertes en un blanco muy fácil.

Toni: Sí, yo creo que más que la actitud en el escenario, lo que criticamos nosotros son las películas que hay gente que cuenta en sus canciones. No puedes contarme que en tu barrio pegan tiros. Hay cosas un poco exageradas, pero no lo es tener un poco de pose o una seña de identidad como son las gafas o, como dice Nega, una actitud en el escenario. Yo, abajo, soy una persona bastante tímida y, arriba, me olvido un poco de ello.

Nega: Me vengo arriba. [Risas]

Toni: Está bien tener una personalidad en el escenario, pero otra cosa es contar unas películas que ni tú te las crees.

Hipsters, indies, se han convertido en un blanco…

Toni: Ya nos habíamos metido con todos los raperos, teníamos que cambiar un poco. [Risas]

¿Estáis de acuerdo con lo que cuenta Víctor Lenore en su libro Indies, hipsters y gafapastas y que el otro día citaba Ismael Serrano en La Tuerka acerca de que todos estos movimientos han servido para realizar un vaciamiento político de la cultura?

Nega: Sí, en el tema No somos indies con flequillo queríamos denunciar el monopolio, sobre todo en los medios alternativos, por vaciar la cultura o la música de contenido y de compromiso. Parece que si tienes letras comprometidas eres poco menos que un paleto. Es algo vulgar. Y ya ni te cuento cantando en castellano, ¡qué ordinariez!

Queríamos denunciar eso y sobre todo en el caso de Radio 3, que tiene más delito todavía. Es una radio que pagamos entre todas y esta peña, llámalo indie, llámalo pop, tiene un monopolio bestial. Y no es porque no hayamos sonado en Radio 3, que lo hemos hecho, pero sonamos siempre en programas a las tantas, como algo casi exótico.

Es como lo de los Grammy Latinos, que parece que para acceder a un Grammy Latino tienes que ser un salsero. No puede haber un grupo de rock venezolano o un grupo de punk mexicano que aspire a Mejor Canción de Rock. Esto pasa un poco en los premios de la música independiente. Todos los premios están monopolizados por ese tipo de sellos y nosotros, como grupo de rap, solo podemos aspirar a Mejor Disco de Rap. No podemos aspirar a Mejor Canción, ni a Mejor Videoclip. Hay una especie de gueto cultural y creo que hay que denunciarlo.

Además, en lo de Radio 3, parece que hay que cubrir una cuota que de mierda alternativa. Y hay dos tipos de mierda alternativa: la comprometida, desde Soziedad Alkoholika, Boikot o grupos como nosotros, y luego tienes un rollo alternativo que es inofensivo para el statu quo existente. ¿Por cuál se van a volcar?

Que cada uno haga lo que quiera y me parece genial que existan ese tipo de grupos, pero es verdad que a veces nos sentimos un poco agredidos culturalmente.

Es similar a lo que contáis en track oculto del disco sobre los ochenta y la Movida madrileña.

Nega: Ahí le has dado. La analogía es clavada. En los años ochenta, la tendencia oficial era la Movida, con Alaska, Radio Futura… Mientras, a su vez, se estaba produciendo un movimiento contracultural superimportante como era el Rock Radical Vasco y todo ese tipo de grupos estuvieron completamente silenciados. Yo no quiero que pasen los años que pase lo mismo.

Toni: Era otro contexto, el de la Transición, pero ahora que parece que ha nacido una nueva Transición, todo por así decirlo, esto puede servir para frenar los grupos que están saliendo que son un poco más críticos con el sistema.

Sin embargo, en los últimos dos años hemos visto como muchos de los grupos de este corte se han sumado un poco la, quizás, moda de la canción protesta. Hemos visto a Amaral, a Vetusta Morla…

Nega: Me parece bien.

Toni: Sí, bienvenidos sean. La música refleja la realidad social y esta es la que es. No creo que estos grupos vivan en Miami, ni en chalets alejados de la realidad. Tendrán más seguidores que nosotros, pero tampoco hasta ese punto. Reflejan la realidad social y negarse a que otros grupos hagan letras comprometidas, sería absurdo. Aparte, ayudan mucho a que a la gente le puedan llegar temas como los desahucios, con los que nosotros no podemos llegar porque somos más minoritarios. Si los grupos mayoritarios ayudan a que la gente se conciencie en determinados temas, bienvenidos sean.

Nega: Además, que la actitud de “mira estos, se suben al carro” es una actitud supersectaria de los cuatro de siempre, que quieren seguir en su gueto pequeñito.

Es un poco como lo que hablábamos antes de las luchas feministas y del “tú no puedes hablar de esto”.

Nega: Claro. Está genial que gente que tiene tirón se moje, aunque sea a niveles más modestos. Vale más que un grupo como Estopa diga delante de veinticinco mil quinceañeros cualquier cosa sobre los desahucios o que salgan con una camiseta del Che, que cien discos comprometidos o combativos o cañeros. Se trata de sumar a gente, porque si somos los cuatro de siempre, será la mierda de siempre.

¿Nunca os ha dado miedo haceros según qué enemigos? Y no estoy pensando en cuando decís “un obús contra el bus de España 2000”, sino a un tema como “Revisionismo o Barbarie” en el que se ataca al compañero de filas.

Nega: Bueno, ¿compañero? [Risas]

Entre comillas.

Toni: Toda crítica tiene su porqué. Cuando yo hablo de Izquierda Unida y Caja Madrid, no estoy criticando a toda IU, sino esa cosa que han hecho y que es innegable. Es algo que existe realmente. Mientras no sea crítica gratuita… Incluso hay gente en Izquierda Unida, la mayoría, que están avergonzados por lo de Caja Madrid. No creo que tampoco les esté atacando a todos. Ganarme ciertos enemigos que ya de por sí lo son, tampoco es algo que me moleste.

Nega: Además, creo que a los artistas les toca ese papel, de generar la polémica o, al menos, de plantear los hechos,  como cuando yo hablo de la Guerra en Libia y Santiago Alba Rico. Es un debate que lleva un par de años ahí y nosotros lo que hacemos es sacarlo de nuevo a la palestra. Lo de ser políticamente correctos nunca ha ido con nosotros.

En el libro que acompaña al libro escriben Pablo Iglesias, Iñigo Errejón, Alberto Garzón, Tania Sánchez… ¿Habéis pensado si no os tocará atacarles a ellos en una canción dentro de un par de años?

Nega: Hombre, yo ya les he lanzado alguna pullita.

Toni: Si hay que hacerlo, se hace. La gente también se piensa que quienes han escrito en el libro comparten todo con nosotros. Ni siquiera él [Nega] y yo compartimos en todo las mismas ideas. Pero sí pensamos que es gente con la que compartimos parte de la trinchera. Les hemos dado total libertad y no tenemos porqué compartir todo lo que cuentan. Pero en unos años, por supuesto que pueden ser atacables. Y, de hecho, pueden ser atacados.

Nega: Es que nadie está exento de crítica. Lo que pasa es lo que dice Toni, que tiene toda la razón. Parece que si metes a Alberto Garzón, a Tania [Sánchez] o a Pablo [Iglesias], es porque ya eres absolutamente un miembro de sus filas y coincides con ellos al cien por cien. Pues no. Habrá cosas con las que sí y habrá cosas con las que no. Pero es un poco el pensamiento este sectario y binario que dice que, si te has juntado con este, automáticamente has robado en Caja Madrid. Este razonamiento es un poco como la teoría del entorno de Garzón pero a la inversa, por la izquierda: “Si estos han metido a uno de Izquierda Unida, son responsables de lo de Caja Madrid”. Son pensamientos muy básicos, a mi entender, que creo que no conducen a nada.

Hablabas de las pullitas que les has soltado a Podemos. “Incómodo para Podemos”, “Esto no es un acto de Podemos”, llegas a decir. ¿Qué opináis de la política que está adoptando el partido a la hora de no mostrarse en determinados aspectos con una bandera muy clara o la situación del Papa en el Europarlamento?

Nega: A mí me parece bien. Por ejemplo, lo del Papa lo encuentro pasado de rosca, pero creo que la tónica general de no asumir el discurso que el enemigo quiere que asumas, me parece bien. El enemigo estaría encantado de que saliéramos con la bandera con la hoz y el martillo, que sacáramos la republicana o que, en lugar de pedir que el jefe del Estado se elija democráticamente, nos hinchemos a decir que somos un partido republicano. Creo que eso es muy inteligente a la hora de aglutinar. Ahora, lo del Papa del otro día, desde mi punto de vista, estuvo un poco fuera de lugar. Pero creo que la estrategia, la táctica de no asumir ese discurso ha sido buena.

Además, es que Pablo lo explica muy bien, pero luego hay gente que lo quiere explicar y, con lo de izquierdas y derechas, se pierde. Es: “soy de izquierdas, se me nota, pero no vamos a caer en esa trampa”. Pero claro, imagínate lo que supone Podemos a nivel de círculos o a nivel de internet, cualquiera puede aparecer por ahí. Después escuchas cada declaración que… Pero, si quieres ser grande, es algo a lo que estás expuesto. Desde luego que si somos cuatro formados en el marxismo-leninismo más absoluto, ninguno se equivoca. Pero cuando hay un proyecto de ser grande y de ir a por el gobierno (que no es conseguir el poder), pues claro que pasan esas cosas. Y más que van a salir. Van a salir arribistas, va a salir de todo.

Toni: Por eso no quieren ir a las municipales.

Nega: Eso por supuesto, pero es que hasta gente en la que tenías confianza,  te puede decepcionar. Pero ahí ya tienen que intervenir los propios mecanismos democráticos internos y veremos eso cómo se organiza. Porque nadie está exento de ser un cantamañanas. Y el que piense lo contrario, que eche un vistazo a los libros de historia.

¿Pensáis que esa posición un poco ambigua no puede acabar hipotecando a Podemos en un futuro?

Nega: Eso decía el otro día Alberto Garzón el otro día en Fort Apache. Es probable, porque mucha gente que ha podido sentirse seducida por ese discurso amigo que tú dices, imagínate que llegamos a gobernar, lo que puede pasar con el tema de los inmigrantes o alguna cosa así un poco delicada. Esa gente igual salta.

Pero también hay que confiar en  la capacidad para generar imaginarios colectivos y una buena (aunque esto suene fatal y muy poco actual) agitación y propaganda. A esa gente que igual viene por un mensaje seductor de Pablo y compañía, hay que convertirlos en militantes. Está claro que puede haber mucha gente que igual se decepciona, esos que igual pueden acercarse a posiciones más tenebrosas, sean de UPyD o de Plataforma per Catalunya, pero hay que confiar en nuestra capacidad en convertir a ese votante que lo hace por el voto de castigo o porque el coletas le cae bien en un militante. Yo creo que puede producirse porque la campaña que va a hacer la rabia de la oligarquía de este país va a hacer que esto no sea coser y cantar, con las eléctricas… La lucha va a ser encarnizada. Igual que pasó en Venezuela o en otros procesos similares en Latinoamérica, mucha gente que antes era un votante de castigo, al ver que la oligarquía reacciona de esa manera puede decir: “Oye, ¿qué pasa? Este es mi gobierno”. Podría pasar algo maravilloso y es que saliese la gente a la calle a defender una medida como que cada uno page la luz en función de sus rentas. Las eléctricas empiezan a hacer paros patronales o boicots y la gente sale a la calle, porque eso todo el mundo lo entiende. No hace falta estar versado en teoría marxista. Ese tipo de cosas pueden hacer que la gente, poco a poco, se politice.

Yo lo vi en Sudamérica, en Colombia o en Venezuela, cuando gente que llevaba tiempo metida en el mundillo me decía: “Esta señora hace un año no tenía ni idea de nada”. Y oías hablar a la señora de los medios de producción y de la oligarquía y, ostras. Confiemos un poco en la gente. Esa postura, como la de Garzón el otro día, es un poco elitista: “Es que el pueblo es lo que es”. Confiemos también en el pueblo. Algo que parece tan obvio. Démosle un voto de confianza.

¿Cómo veis los procesos de convergencia entre Izquierda Unida y Podemos?

Toni: Yo creo que lo bueno que están saliendo ahora son los movimientos ciudadanos. Hay mucha gente que viene a lo mejor de la PAH o de movimientos sociales y alejándose un poco de las siglas. Aunque yo creo que los partidos de izquierdas, o gente de esos partidos, motu proprio, sea o no con las siglas, deberían también incluirse en esos movimientos ciudadanos. Está muy bien porque si son los ciudadanos los que van a gobernar para ellos mismos, como es lógico, saldrán bien esos experimentos. Lo que tú dices de la confluencia entre IU y Podemos, ahora mismo lo veo un poco difícil porque IU tiene vacas sagradas que no se van a querer mover. Izquierda Unida tiene la fuerza de la militancia, pero Podemos tiene la fuerza de los votos. Yo creo que va a ser bastante difícil de solventar pero, como dice Alberto Garzón, el pueblo no les va a perdonar si desaprovechan esta oportunidad.

Nega: Es un conflicto interesante. Se han dado, a partir del tsunami Podemos, movimientos muy interesantes que han afectado a otras formaciones, como por ejemplo las primarias. En IUCM eran necesarias no, imprescindibles. Y, por lo menos, se ha abierto un espacio. Tenemos a Tania que se presenta por Madrid, para la cual pedimos el voto. Clamaba al cielo lo de Izquierda Unida Madrid. Todos estos movimientos sociales, Guanyem, Ganemos o Podemos, han hecho que otros aparatos más oxidados se pongan un poco al día.

Escribe también en el libro Miquel Ramos, de Obrint Pas. Ellos cogieron desde el principio la bandera de los Països Catalans sin ningún género de dudas. Vosotros, sin embargo, no os habéis posicionado en ese sentido. Rapeais en castellano y no hacéis referencia a las reivindicaciones independentistas o nacionalistas en vuestros trabajos. Me gustaría saber vuestra posición respecto al proceso que se está viviendo en Catalunya y respecto al lugar que debería ocupar el País Valenciano en él.

Nega: Quieres polémica, ¿eh? Es que Valencia es para darle de comer aparte. Mi opinión es, por supuesto, respetar el derecho a decidir de los pueblos pero, a partir de ahí, no creo que fuera producente para la clase trabajadora catalana un proceso tal y como se ha configurado en el 9N, con [Artur] Mas, con ERC… Y no porque yo me oponga a que ellos se constituyan como país.

Yo soy estatalista y creo en la teoría de Lenin: un estado, un partido. Y no es porque yo no quiera que se independicen -de hecho, Lenin, bueno, el proceso que se dio en la URSS, le dio la independencia a Finlandia sin ningún problema-, pero creo que de cara a Europa, para tener derecho a decidir sobre la economía y no solo sobre las banderas, las naciones y las identidades, se haría mucha más fuerza con un estado tal y como estamos ahora configurados, con la aparición de Syriza en Grecia y con otros movimientos en el sur de Europa como los de Italia, a la hora de combatir a ese norte financiero. Se llame Francia, se llame Estados Unidos o, sobre todo, Alemania. De esta forma podemos hacer más fuerza a la hora de democratizar esa economía.

Por supuesto, el derecho a decidir es algo a lo que ningún demócrata o socialista puede renunciar. Si yo viviera en Catalunya, votaría por el derecho a decidir y luego pediría el “No”.

Toni: Yo estoy de acuerdo con él sobre el derecho a decidir. Tampoco voy a decir que votaría el “No” simplemente porque no vivo allí. No sé la realidad, no me siento parte de esa cultura.

Nega: Claro. Si hubiéramos nacido allí y nos hubiéramos criado allí nosotros seríamos independentistas, seguro.

Toni: Tú nos preguntas sobre por qué cantamos en castellano y si no sentimos como nuestro ese proceso. No, porque mi madre es de Albacete y mi padre es de Badajoz y es una realidad que yo no vivo.

Nega: Y la mía de Andalucía.

Toni: Como yo no lo vivo, no lo siento como mío. Pero sí que creo en el derecho a decidir de los catalanes, por supuesto. Y en referencia a lo que preguntas de Valencia, creo que el tema independentista está bastante flojo todavía. Se perdió la batalla del valencià…

Nega: La transición fue desastrosa.

Toni: Sí, fue un poco desastroso para Valencia. Aún sigue un poco la pelea por la lengua. De hecho los partidos de derechas utilizan el tema del catalán.

Nega: Como arma arrojadiza, porque saben además que les da votos. En Valencia, el anticatalanismo da muchos votos. El PP lo utiliza a cara descubierta y a la luz del día porque saben el peso que tiene el anticatalanismo.

Toni: De hecho, hoy venía escuchando en la radio que han sacado una ley que le prohíbe a la Acadèmia Valenciana de la Llengua reconocer que el valenciano es un dialecto del catalán y que son la misma lengua. Lo que han dicho los académicos de la lengua no es válido. Es una batalla que, siempre que vienen las elecciones, la reviven. Porque hay una parte de Valencia que siente el valenciano como algo suyo, y el “Mai mos fareu catalans” [nunca nos haréis catalanes] y todo eso. Es una lucha que, de momento, está ganando la derecha y los valencianos que defienden que el valenciano es una lengua aparte.

Nega: Es complejo además, porque la irrupción de Podemos parece que trastorna todo. Yo creo que el gobierno actual es una fábrica de independentistas y el aumento del independentismo se ha dado en los últimos años. Las diadas de los últimos seis años han ido in crescendo y han salido encuestas en las que la gente reconoce que se ha hecho independentista por el gobierno central de Madrid que es “no, no, no” y no se sienta a dialogar. Imagínate cómo sería la situación con un gobierno de corte popular y democrático. Eso igual haría perder apoyos al independentismo. Por eso se ve con cierto recelo a Podemos desde el independentismo de izquierdas en Catalunya, como las CUP, porque desde un punto de vista independentista, el momento es ahora. Con Podemos o una coalición de poder popular y democrático, sería mucho más complejo.

Es muy habitual también en vuestros trabajos que se perciba una búsqueda de identidad. Hay muchos temas vuestros en los que aparece “soy” o “no soy”, “somos” o “no somos”. Una búsqueda de referentes. ¿Creéis que esto está más relacionado con lo que hablábamos antes sobre la cultura del rap o de la búsqueda de identidad que lleva haciendo la izquierda desde que cayó el muro?

Toni: Mucho tiene que ver con el tema del rap. No somos los únicos que han hecho un tema en el que todo es “soy, soy, soy, soy…” o “somos”. Yo creo que tiene mucho que ver con el rap pero, claro, dentro de ese recurso del “soy” o “somos” cada uno se identifica con lo que es. Al menos en mi opinión, tiene más que ver con el rap que con buscar una identidad.

Nega: Yo creo que un poco las dos cosas. Sí es verdad lo que dice Toni, pero sobre lo que dices tú, creo que hay una necesidad de referentes en todos los sentidos: culturales, políticos… Esa búsqueda es un camino. Creo que está bien.

Toni: Pero yo creo que, tal y como lo utilizamos nosotros, tiene más de recurso rap.

Nega: Sí, pero inconscientemente, puede ser lo que él dice.

Toni: Sí.

Nega: Por un lado, es un recurso rap o que viene de los códigos rap pero, por otro lado, también es una búsqueda.

Toni: Es el reflejo de la persona. Cada referente que tú dices refleja a la persona y a la ideología de cada uno, aunque sí puede ser que mezcle un poco ambos puntos.

¿Fidel o Allende?

Nega: Hombre…

Toni: Fidel.

Nega: Fidel, con todo el cariño que le tengo a Allende. Fidel es el hombre del Siglo XX. Si se muere Kissinger, que espero que se muera antes, será el tipo que los ha sobrepasado a todos. Es el hombre del Siglo XX. En Podemos te dirían Allende. [Risas]

Toni: Fidel ha vivido muchos más años y, a lo mejor, tiene más cosas que criticar. Allende estuvo muy poco tiempo en el poder. Siempre va a ser más fácil defender a Allende.

Nega: Claro. Mucha gente mitifica a Allende, como mitifican al Che. Sobre todo, por parte de la socialdemocracia o de sectores liberales. Claro, siempre se mitifica a Allende, al que no le dejaron hacer, al pobre hombre. O al Che, que se lo cargaron. El discurso este de: “El Che era el bueno”, muy de El País.

Toni: Bueno, incluso ahora del Che reniegan.

Nega. Incluso. Los Aldeanos reniegan del Che. O lo de El País, que fue un escándalo. Es un poco el mito de la derrota: el que perdió era el bueno. No, perdona, vamos a ver quién ha estado ahí dando el callo tantos años. Aunque, evidentemente, eso te desgasta un montón. Pero vamos, para mí es el hombre del siglo XX.

Toni: Y, de momento, Chávez el del XXI.

Nega: Y, de momento, Chávez el del XXI. Sí, señor.

Entrevista realizada en la sede de Boa Música en Madrid, el 26 de noviembre de 2014

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Foto de portada: Los Chikos del Maíz durante la entrevista (Miguel Ángel Moreno)

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