Into the Woods: Buscando la moraleja

Todos tenemos un bosque dentro, o algo así. En el bosque damos rienda suelta a nuestros deseos y volvemos escaldados, creo. Si animamos a los niños a que sueñen cosas van a acabar siendo carne de servicios sociales. Quizá, no está muy claro. Sé que hay moraleja, es una película muy moral (o inmoral, según se mire), pero aunque está ahí no soy capaz de tocarla con las manos. Mejor, así me la busco yo solo. Lo único evidente es que si eres una mujer sin muchas perspectivas de futuro, la mejor salida es que te ofrezcas para fregar en casa ajena. Eso sí queda bien claro.

Después de un arranque prometedor, con un número coral plagado de escenarios y con un montaje ágil, la ilusión se esfuma y solo nos queda el bosque. Un bosque con menos presupuesto del que cabría esperar y más música de la deseable (¿qué esperabas Álvaro, demonios?) en el que los actores se las apañan para que no nos demos cuenta del desaguisado de tramas, giros cogidos por los pelos y números musicales irregulares. Un jaleo que no tiene muy claro si se dirige a niños o a mayores y que, en parte por eso mismo, acaba centrándose en ir resolviendo como puede los entuertos en los que la propia película se mete.

Como veo que la coherencia no va a ser su punto fuerte, asumo que tendré que ser yo mismo el que la busque y muy pronto me encuentro fabulando por mi cuenta. Lo primero que veo es un cuento sobre los peligros de ser emprendedor. Al contrario de lo que nos vende nuestro gobierno, la película muestra la aventura empresarial de una pareja de panaderos que, estancados desde hace tiempo en su pequeño negocio, deciden por fin pensar a lo grande. Sus intentos de prosperar en seguida les llevan a robar, mentir, engañar a niños, entrar en espirales sexuales de dudoso decoro y terminar con una familia desestructurada con la que no queda más remedio que volver con la cabeza gacha al antiguo negocio familiar. Muy bien por este Disney anticapitalista.

Después de escandalizarme con el perverso affaire ultrasexualizado entre Johnny Depp y Caperucita Roja, prefiero olvidar lo antes posible y me centro en la historia de los dos príncipes. Aquí no hay duda de que las gentes de Disney se han acordado de España y su agitada situación política.  Dos príncipes guapos y educados que han dejado atrás las tradicionales maneras de sus predecesores en los cuentos. Son simpáticos y jóvenes, y pretenden convencerte de que no son lo mismo que hemos visto hasta ahora, pero siguen viviendo en sus castillos y a la primera de cambio se refugian en lo tradicional. Si Into the Woods no está hablando de Pedro Sánchez y Albert Rivera es que Sánchez y Rivera son personajes de Into the Woods que han dado el salto a la vida real. En este segundo caso me plantearía votarles.

El problema de estas fábulas es que no todo encajaba, por mucho que estirando la metáfora pudiera pensar en los gigantes como representación de La Troika o a Caperucita y el lobo como la metáfora perfecta del sistema inmobiliario español (ya sabéis, propietaria y banquero). Para que todo esto cuadrara, la bruja (creo que no hace falta gastar palabras en decir lo estupenda que está Meryl Streep siempre) tendría que ser Pablo Iglesias, pero los paralelismos entre ambos se acaban en su habilidad para colarse en todas las historias y robar planos como nadie.

Desolado como estaba por no ser capaz de encontrar la enseñanza subyacente en Into the Woods, fue la propia película la que me lo brindó al final en forma de canción. Los pocos personajes que habían sobrevivido a la dureza de este bosque capitalista se despedían recordándonos que debemos tener cuidado con lo que les contamos a los niños, porque aunque no lo parezca, escuchan. Y lleva razón. Por eso me guardaré muy mucho de que mis futuros churumbeles vean algo como Into the Woods.

Lo que dije de Into the Woods

Un reparto de actores guapos y/o contrastados, una ambientación espectacular y, por favor, imaginación en el guion son las tres cosas que necesita esta película para que no salga del cine con ganas de talar árboles y convertirme en cazador de hadas. Como doy por hecho que no soy el público objetivo de la película, no espero que me entusiasme en absoluto, pero algo tendrá que tener cuando su versión teatral es un pelotazo tan grande.

Si hay algo que mantiene la dignidad del conjunto de Into the Woods es la solvencia de sus actores, con una mención especial para Emily Blunt, que borda un papel mucho menos agradecido que el de Streep. En cuanto a lo demás, el bosque y el aspecto visual en general están muy por debajo de lo que cabía esperar en una producción así, y el guion intenta sobrevivir a sus propios líos más que componer una historia coherente. El bajonazo de mitad de película es uno de los más monumentales fallos de ritmo de los últimos tiempos.

Veremos canciones horteras, moralejas por doquier, una fina línea del ridículo que esperemos que no se traspase y a muchos de esos personajes que nos acompañaron en nuestra infancia. Es una de esas películas que tarde o temprano vamos a acabar viendo todos, así que lo mejor es quitárselo de encima cuanto antes y salir de dudas.

Aviso a navegantes: no es una película en la que de vez en cuando se canta, sino que se canta y de vez en cuando hay algunas frases habladas. Y bueno, si había que verla tarde o temprano, ya puedo pasar a otra cosa cuanto antes.

¿Qué gafas me llevo?

into-the-woods-gráfico-prejuicioso

Entonces: ¿voy a verla?

Si los pequeños a tu alrededor no paran de insistir, puedes llevarles para que aprendan una de las moralejas: cuidado con lo que deseas.

***

Especial Premios Óscar 2015

¿Te gusta Mayhem Revista? Recibe nuestras entradas en un boletín semanal. Apúntate aquí.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s