Bajo Sospecha: Ambicioso noir español

El pasado martes se estrenó en el prime time de Antena 3  la nueva serie de Bambú Producciones, nuestra productora de televisión de calidad patria, y ante las altas expectativas que siempre se tiene cada vez que estrenan una serie (aunque cierto es que de sus últimas series estrenadas la única que he seguido más o menos ha sido ‘Gran Hotel’ y de ‘Velvet’ no he visto ni un solo capítulo) lo único que podamos hacer es rendirnos ante la evidencia y entregarnos ante una historia que bebe de muchas otras y sin embargo no huele a cerrado. Más bien todo lo contrario.

Lo primero por lo que hay que dar gracias a ‘Bajo Sospecha‘ es por seguir una única trama. Defender que una serie sólo tenga una trama puede resultar extraño, cuando generalmente apreciamos en las historias que haya tramas entrelazadas y complejas que nos desafíen continuamente. Pero es un hito que una serie española ponga el foco en la historia que quiere contar por encima de sus personajes. Cierto es que en Bambú suele apostar por este tipo de series, que no se pierden en tramas laberínticas para satisfacer a todos los públicos (aún recuerdo las locuras de ‘El internado’ para entrelazar las historias de nazis, los escarceos adolescentes y los dramas matrimoniales de Luis Merlo y Natalia Millán…), sino que tienen perfectamente claro qué tipo de género quieren hacer y qué historia quieren contar. Y la cuentan. Y la cuentan muy bien.

Entre los referentes de ‘Bajo Sospecha’ encontramos muy cerca series de gran éxito en los últimos años como ‘Broadchurch‘, ‘Happy Valley‘ o ‘The Missing‘. Es una realidad que el noir dramático ha pegado fuerte en la pequeña pantalla, y de hecho podéis leerme varias semanas atrás elogiando varias aproximaciones a este género, que es sin duda uno de mis favoritos. Estoy muy de enhorabuena.

‘Bajo Sospecha’ es muy ‘Broadchurch‘ en el retrato familiar, en la plasmación del dolor en la incertidumbre y también es muy ‘The Missing‘, con la que coincide no sólo en el punto de partida de la trama, sino en la insinuación del horror que los niños secuestrados podrían estar pasando (esa escena de ‘Bajo Sospecha’ con la niña encerrada en medio del bosque me puso los pelos de punta tal y como lo hizo ‘The Missing’ cuando el protagonista descubre un dibujo de su hijo en el sótano de una casa abandonada, varios años después).

Sin embargo, ‘Bajo Sospecha’ se distancia un poco de estos dramas de corte frío (al fin y al cabo las influencias nórdicas del género están siempre presentes), para acercarse a algo más juguetón, a lo Agatha Christie y con una secuencia inicial muy Cluedo, con todos los personajes lanzando faroles antes de enseñar las cartas. No me cansaré de recomendar en esta línea la fantástica ‘Los misterios de Laura‘, con Laura Lebrel como nuestra Miss Marple castiza, que jugaba con los mismos elementos con los que juega ahora ‘Bajo Sospecha’, pero virando el tono hacia la comedia.

Tampoco puedo olvidarme de otra serie española, ‘Desaparecida‘ que, de hecho, está escrita, producida y realizada por gran parte del equipo que ahora forma Bambú y ha creado ‘Bajo Sospecha’. En ‘Desaparecida’ los tiros apuntaban más hacia los bajos fondos y los crímenes misóginos en el sur de España que durante principios de los años 2000 conmocionaron a la sociedad. Un tema que este año también hemos tenido muy presentes con el exitazo de crítica y público de ‘La isla mínima’, que acudía a la transición española para contar una historia de crímenes y desesperación. Crónica de la España negra. ‘Desaparecida’ comienza bastante en línea con el arranque de ‘Bajo Sospecha’, con la desaparición de una adolescente en el sur de España y el retrato de desesperación familiar y la puesta en marcha del engranaje policial y de los medios de comunicación, pero pronto se desvía hacia derroteros que, todo apunto, ‘Bajo sospecha’ va a abordar de manera distinta. En ‘Desaparecida’ todo se sentía muy real, como si casi pudiera ser la reinterpretación de un caso real (no deja ser bastante similar a crímenes tan terribles como el de Marta del Castillo o Rocío Wanninkhof), y en ‘Bajo Sospecha’ todo se siente más literario, no tan sujeto a la realidad.

Todo sea dicho, ‘Bajo sospecha’ no es perfecta. Algunos de los actores no dan la talla para encarnar a estos personajes (sólo pensar lo que podría haber hecho Bárbara Lennie con el papel de Blanca Romero me da escalofríos) y aunque la atmósfera está realmente muy conseguida y es una serie que “respira” (qué localización tan idónea para una historia así), todavía tengo esa sensación que no tengo con series británicas y norteamericanas de que nos da miedo la oscuridad en televisión. El contraste entre la terrible historia de la desaparición de Alicia y el soleado día de la comunión me gusta, pero echo en falta un poco más de tenebrosidad en la atmósfera, como en ‘Les Revenants’ o ‘The Leftovers’.

La gran enhorabuena, en todo caso, es que además de una gran serie, tenemos por delante varios meses de intriga, de giros y de teorías en el café del día siguiente. En el instituto lo viví con ‘Motivos Personales’ y ahora en mi etapa profesional lo haré con ‘Bajo Sospecha’. Qué ganas de sospechar hasta del apuntador.

***

¿Te gusta Mayhem Revista? Recibe nuestras entradas en un boletín semanal. Apúntate aquí.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s